17 feb. 2007

De aquél libro llamado "Urbanidad Moderna en Diez Lecciones"

Manual de urbanidad y buenas maneras

Cuando era pequeño, uno de los libros que tenia mi abuela y que me encantaba, era uno titulado "Urbanidad Moderna en Diez Lecciones". A pesar de mi corta edad, me fascinaba leerlo, especialmente las partes que señaló con plumon indeleble.

El libro termino algo avejentado, con mis infantiles contribuciones artisticas (rayando los monos de las ilustraciones, pintandole cuernos y barba a todos, etcetera). Sin embargo, aun lo conservo. Hay una parte en especial donde habla de los conversadores y los temas mas odiosos. Transcribo aqui esa parte tal cual, espero les agrade y, obviamente, no queden en ninguna de dichas categorias:

Antes de propalar una pequeña habladuria o chisme divertido o aparentemente sin consecuencias, se piensa detenidamente el tema el tiempo suficiente para asegurarnos que no es verdaderamente una maledicencia perfida. ¡El matiz entre ambas es a veces tan leve!

conversadores

Pero algunas personas estan especializadas en conversaciones particularmente temibles para aquellos que las soportan. He aqui una seleccion imaginada. Sin duda le recordaran a usted algo, o mas bien a alguien. No se les parezca:


LOS INGRATOS

El patron es un miserable; el empleado es un bueno para nada, la familia es intolerable. ¿Es verdaderamente conveniente criticar el pan que lo alimenta?

LOS PERSUASIVOS

Lo saben todo. Siempre tienen razon. Conocen las mejores direcciones, a las personas del gran mundo. Compran todo lo mejor, y siempre van a donde hay que ir. No esperan respuesta.

LOS SOPORIFEROS

Con un tono monocorde y sentencioso, sin mirar ni a izquierda ni a su derecha, se extienden durante dos horas sobre el mismo tema. No queda otro recurso que dormirse sin escrupulos.

LOS TRIVIALES

Para ellos solo cuentan los trafagos domesticos, la planeacion, los derechos del consumidor, la gestion, las relaciones, la gastronomia, etcetera. ¡Que grato seria estar en las nubes!

LOS QUEJUMBROSOS

Eternos descontentos, no cesan de gemir y suspirar. Su vida es un calvario. ¡La contaminacion ambiental, el ruido, los vecinos! Asimismo se lamentan de un mundo que ciertamente no es de los mejores...

¡Nada de compasion con sus tonterias! Corte y de una sacudida.

LOS AGRESIVOS

La emprenden contra todo; nada funciona ya. Todo esta podrido, todo es engaño, exhibicionismo. ¿Por que? Inflamados, lo acusan a usted con el gesto... y le predicen mil castigos. ¡Piedad!

LOS QUE TODO LO RELACIONAN

Las tijeras de la conversacion. Se ingenian para hallar un vinculo y añadir algo a lo que usted dice. Cortan y recortan sin verguenza. Vale mas callarse en seguida.

LOS FALSOS TIMIDOS

Embrutecen, se miran los pies, se embrollan, mascullan, pero continuan incansables y finalmente ocupan todo el lugar. En principio, son siempre mujeres. Entonces, señores, perdonenlas y piensen en otra cosa.

LOS DUETISTAS

Narran la misma cosa al mismo tiempo. Seamos indulgentes: es una buena pareja.

LOS PEDANTES

Verdaderos diccionarios ambulantes que incluso abarcan las paginas color de rosa de las locuciones extranjeras. Frasean. Tratemos por todos los medios de reducirlos al silencio.

LOS PATRIOTEROS

Viven en la Bretaña y no llueve como en otras partes... ¡Todo esta en armonia! ¿Es indiscutible, entonces?

LOS PERFIDOS

Critican y calumnian a sus amigos, apenas cuando acaban de salir de su casa. Sobre todo, no hay que frecuentarlos.

LOS DIPLOMATICOS

Para obtener algo de usted, se llaman tontos. En cambio, usted es tan inteligente. Emplean generosamente el azucar y la miel. No hay remedio... El interlocutor queda siempre vencido, porque, como a Maese Cuervo, ¡le gusta tanto aquello!

LOS POSESIVOS

Sus hijos tienen la tosferina, y cuando sus vecinos estan enfermos, ¡son ellos los que sufren! Su Yo es inmenso. Les pertenecen tantas cosas, que seguramente no tienen necesidad de nosotros. Evitemoslos.

LOS ENAMORADOS DE SU PROFESION

Si los escucharamos, creeriamos que solo les interesa su oficio. ¡Ay! Raramente los demas. No hay otra cosa que hacer sino soportarlos.

LOS ADULADORES

Quieren agradar a todo mundo por el solo placer de agradar. ¡Todo esta bien, todo es hermoso, todo es bonito! Inciensan y halagan a chorro continuo.

LOS EXHIBICIONISTAS

Exhiben sus riquezas, sus propiedades; exhiben sus alhajas, su guardarropa, sus hechos de guerra, sus condecoraciones, el contenido de sus cajones. Bailan con sus millones y sus antepasados.

LOS INTERESADOS

No hacen mas que interrogar. Tratan siempre de sacar provecho de las personas que encuentran. Verdaderos cleptomanos, consiguen por la fuerza datos confidenciales, recetas, buenas direcciones, recitales de los musicos, y consultas gratuitas de los medicos.

Paul Reboux

Paul Reboux contaba esta anecdota: Una persona amante de no pagar las consultas, le pregunto habilmente a un medico:

- ¿Que hace usted, doctor, cuando se resfria?
- Toso, señora.

...

2 comentarios:

  1. AQui yo de metiche namas. Saludos Reverendo Straffon! HAce buenas notas usted

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  2. Hola mi estimado Reverendo, chidas notas, de algún modo pero siempre me inpresionan.

    Saludines

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