11 may. 2007

Maquillaje (1)

Durante todo un día triste, pesado y silencioso de verano, cargado de ese característico bochorno, había viajado el padre de Goel, líder principal de Overlap, por una de las zonas más solas y lúgubres del país. Y ahora, tras haber llegado a su destino al caer el Sol abatido por las sombras de la noche, todo estaba listo para la reunión. El CREC (Cámara Reguladora de Eventos de la Creación) había convocado a una junta de la mesa principal luego de recibir una queja de Hybridia, el planeta hogar de Yoloy. Horas miró al resto de los presentes: estaba la atractiva Lilith del Infierno (la fracción diplomática de éste, ahora separada de la salvaje que se negaba a rendirse), Remor del planeta Technia, Adonis del mundo Illithid, Gabriel el Arcángel, del Cielo, la Muerte, y Swen de Hybridia, el que denuncio a Overlap por el supuesto asesinato de uno de los suyos, victima de overlappers y No-Amados.

Al verlos a todos ahí, Horas no supo por que lo invadió de pronto un sentimiento de insoportable tristeza, paralelo al que en ese momento experimentaba Goel meditando a solas en la azotea de su casa, contando las estrellas del cielo, en ocasiones deseando simplemente usar sus infernales dones para emprender el vuelo hacia ese maravilloso y diario espectáculo de luces, sin detenerse hasta salir al vacío. Su padre sabía como se sentía; y a veces tenia el deseo de decirle cuanto se preocupo por él en la Guerra, la angustia que vivió cuando fue secuestrado... pero la verdad es que ni palabras ni las actitudes afectuosas asomaban a través de la fría personalidad del jefe de Overlap. Era común escucharle un: “buen trabajo, Goel” pero rara vez siquiera la palabra: “hijo”. Con todo esto, no es que no le importara, y al estar en ese momento sentado a la mesa junto con los representantes de los planetas y agencias con poder en el Universo, su mente no se ocupaba en idear algo para que la organización quedara bien, sino que pensaba en como estaría sintiéndose el joven héroe.

Era tal vez la tenue luz azul del espacioso lugar donde estaban, los imponentes monitores frente a la mesa rectangular, o lo frío del clima artificial de las instalaciones; el hecho es que Horas lo consideraba un incomodo lugar, saturado de hipócritas y tontos que por desgracia son los encargados de aprobar cada evento, bueno o malo, que ocurre en la Tierra y en el resto de la Creación, y darles seguimiento sin hacerse notar. La incomodidad hacia presa de él ahora, sabiendo que Overlap era acusado, y ese monton de burócratas de otro mundo se sentarían a deliberar sobre la acusación del híbrido. Queriendo actuar contra quienes a fin de cuentas salvaban el trasero de cuanto ser camina, vuela, nada, o repta en el Universo.

- Overlap ha ofendido a mi mundo – comenzó a decir Swen – Nos han dado la prueba de que ni ellos ni los salvajes No-Amados respetan los acuerdos hechos aquí.

Y entonces comenzó el atropello de palabras, un parloteo incesante de opiniones huecas de quienes ni siquiera conocían bien la situación. “Maldito marica quejumbroso”, pensó Horas sin quitarle la vista al híbrido, que hablaba mientras manoseaba su gris y escamosa piel y sus verdes y brillantes ropas. Swen contó su versión, hablando de una perversa unidad dirigida por Melora, quienes asesinaron con alevosía y ventaja a su ciudadano. El presidente de la Cámara y los otros miembros se precipitaron también a hablar, hasta que el padre de Goel tomó la palabra, silenciando a los otros:

- No hay nada de cierto en esa historia de abuso y asesinato. Se han presentado ya pruebas de que Melora y el resto actuaron conforme a la situación.
- ¿Por qué no les hablas de lo que hicieron a la víctima? – dijo Swen con arrogancia – El tal Demone es el que medio mato a Yoloy, y en vez de encarcelarlo, lo sepultó vivo esperando que muriese ahí. Esa decisión no le correspondía a él; tenemos aquí un sistema de justicia, del que supongo que ustedes intentan burlarse.

Horas se indignó ante esa aseveración, al igual que los miembros que estaban a favor suyo. Adonis habló también, algo nervioso por la mirada de Lilith. Se levantó de su silla y dio su manifestación de solidaridad hacia Overlap. Su planeta, Illithid, estaba en eterna deuda con ellos, y consideraba que si bien ahora los métodos de los overlappers fueron poco ortodoxos, no por eso eran una muestra de poco respeto hacia la CREC. Puntualizó lo que Overlap había hecho por cada mundo, y que si usaron la fuerza extrema seguro había sido porque la situación lo ameritaba. Además, una cosa eran los acuerdos diplomáticos de convivencia, y otra distinta la seguridad y el manejo de las amenzas, que a fin de cuentas recaían sobre los mismos que ahora acusaban.

Algo que caracteriza tanto a los que son humanos como a los que no es el “síndrome del eterno descontento”. La sensación de que las cosas, aun que se vean bien, forzosamente deben tener alguna imperfección, un mal oculto, y por lo tanto nada está del todo bien. Gracias a Milton, el representante de la Tierra en la CREC, esa mentalidad pesimista había infectado ya a los miembros. Era un hombre delgado y de baja estatura, y no precisamente un ejemplo de lo bello del planeta. Lilith solía hacer burla de él a sus espaldas, llamándolo chico-simio y gusano acomplejado. Todo mientras él subía su tono en un esfuerzo por compensar su falta de seguridad.

Y era la actitud amargada de Milton la que crecía paralelamente con la antipatía de los otros hacia él. En esta situación aprovecho para externar su propia indignación, diciendo que ya era suficiente de que Overlap y el Cielo se confabularan para ocultar a los humanos la verdad de las cosas que ocurrían a su planeta. Ante esa queja, Gabriel se levanto disgustado también, y cada lado de la mesa se volvió una trinchera en esa guerra de palabras. Decididamente, Milton y Swen habían convertido algo serio y solemne en el más bajo pleito, al estilo de los gobiernos humanos. Ambos hacían que incluso el aire fuera pesado de respirar.

La opinión casi unánime era que los humanos construyen su modo de pensar y vivir en base a la ignorancia y el abuso, y obviamente los otros seres que habitan en la Tierra se habían convertido a dicha forma de vivir. No podían evitar nombrar a personajes famosos de la historia: ángeles, demonios, vampiros...Criaturas mágicas en general, corrompidas por el mundo que comenzó como una colonia experimental y terminando por ser el fruto tentador que, tal y como se describe en el ficticio libro del Génesis, hizo que hasta los hermosos y alados siervos de Dios se dejaran seducir por sus bellas habitantes. Hablaron de eso para silenciar a Milton, al tiempo que los dos opositores acosaban al padre de Goel, bien llamándolo tapa verdades, o mofándose al indirectamente llamarlo segundo padre de un hijo de Satán. Swen pretendía intimidar con su sermón, señalando que Goel era prácticamente un híbrido igual que Yoloy, hablando sin que Horas borrara la sonrisa burlona de su cara.

- Qué ridiculeces estoy escuchando – dijo Horas al fin – Una buena o mala acción solo resulta significativa si muestra genuinamente el sentimiento e idea que tu mente da en ese momento. Ellos actuaron en defensa propia, y a su vez para proteger a un compañero del peligro que el agresor representaba. Él no era una víctima. Ni Goel el criminal, como quieren sugerir.

Goel se sentía a veces hundido en un monton de estiércol, cada vez que se veía forzado a interactuar con humanos. A un ángel o demonio siempre le resultaba increíble que los humanos siempre le dieran importancia a lo escandaloso o costoso. En una de sus platicas con un compañero, le dijo que pelear con monstruos y salvar mundos se había vuelto algo común, y que lo realmente importante para él era la bella filosofía de amar y aprender de forma desmedida, y aprovechando al máximo cada conocimiento e instante de felicidad. Cada vez que alguien le expresaba su envidia por haber visto las maravillas del Universo, él le decía que si quería verlas bastaba el contemplar el rostro de la persona amada, la tranquilidad de una mañana, o simplemente el ver la puesta y salida del Sol, en un mundo por fortuna vivo aún, junto con sus habitantes.

El sermón terminó, y Swen tomo asiento. Horas no quiso perder tiempo y energía explicándole más. Dios sabe que, como ciertos grupos religiosos que se autonombran creyentes de Él, su mentalidad era tan cerrada y retrograda que no podría comprender jamás la voz de la razón. Si él quería creer que Yoloy el mercenario fue un santo solo por unas buenas obras hechas mucho tiempo atrás, que siguiera creyéndolo entonces.



Roberto era un hombre grueso, de fornida complexión. A los 45 años de edad, se ocupaba de sus hijos de 11 y 9 años desde que su madre decidió quitarse la vida. La gente que creía conocerlo lo alababa por lo admirable de su labor al haberse quedado con ese gran “paquete”. Amable y simpático, con un sentido del humor que agradaba a todos, tenia a la gente siempre con una gran sonrisa. Ellos decían entonces: “que gran padre debe ser”.

Estúpidos mortales; como fallan en sus juicios.

La ventana de la cantina se rompió al estrellarse el cuerpo de Roberto desde el interior. En su estado de ebriedad, no daba crédito a lo que le ocurría, y sus amigos huyeron, temiendo por su propia seguridad. Una “mujer joven con ropa extraña, tal vez de Overlap”, según dijeron luego a la policía, irrumpió en el lugar, levanto a su camarada por la parte de atrás de la camisa y lo lanzo a través de la ventana.

- ¡Ponte de pie, estúpido! – ordeno Melora - ¡Ponte de pie cuando te habla una mujer, o te hago arder con todo el alcohol que llevas dentro!
Melora estaba furiosa y al borde de derramar lagrimas a la vez, deseando hacer justicia. La tarde de ese mismo día había encontrado a dos niños que lloraban amargamente con miedo y dolor. “Papi nos pega y nos deja amarrados para que seamos buenos niños y no nos portemos mal”, le dijeron. ¿La difunta madre? Buena amiga de Melora en el pasado. Casándose con ése hombre había sellado su destino. La overlapper siempre se entendió con ella a pesar de la diferencia de edades.

- ¡No me mates! – chillo Roberto - ¡Te daré lo que quieras!

Melora lo pateo en el vientre y lo dejo sin aire, y le dijo:

- Algo así sienten tus hijos cuando los maltratas. Necesitan un verdadero padre, así que ve aprendiendo a actuar como tal.

Una débil respuesta de Roberto antes de desmayarse le indico a Melora que había quedado claro. Volteo luego a ver a una pareja que observaba los hechos. Salieron de su estupor cuando Melora les hablo, diciéndoles:

- Llamen a una ambulancia.

Y al ver que la obedecían, emprendió el vuelo majestuosa y agresivamente haciendo volar la basura del piso al elevarse. Nada le agradaba mas que el incomparable placer de volar: el viento golpeando contra su rostro al desplazarse por el infinito cielo, y en el momento en que más disfrutaba su paseo, un alto y apuesto ángel de cabello plateado le cerró el paso y la interpeló:

- Buenas noches, Melora. ¿Puedo hablar contigo?
- Claro, Miguel – respondió Melora, bajando a un solitario y oscuro parque.

La única actividad en el sitio donde estaban era el movimiento de los columpios y árboles que se movían por el viento nocturno que jugaba también con los cabellos de ambos. Melora vio directamente a los ojos del ángel, cuando comenzó a llover de pronto. Pareció no importunarle a Miguel, quien comenzó su sermón de respeto a los acuerdos de la CREC, que son los que limitan la acción de los seres de otros sitios en la Tierra.

- Yo siempre te he admirado, Miguel – dijo Melora – Cualquiera que te ve queda impresionado del gran arcángel que eres; pero no me agrada que me sermoneen, todos lo saben. Y mucho menos que me acusen de no hacer bien mi trabajo.
- No es por mi gusto, Melora. En la CREC las cosas están muy tensas, y no es de ayuda que apalees humanos así como acabas de hacer. Se te acusara quiza de no respetar la directriz de intervención limitada.
- La CREC... - dijo ella con una risita – Déjame decirte lo que son ellos...





- Un asco – dijo Milton al resto de los presentes - Ustedes son el maquillaje que cubre la fealdad de éste presente. Con sus justificaciones para todo acto de violencia.

Los demás se sentían por demás incómodos por la actitud impertinente y altiva del humano. Hasta el mismo Gabriel se cuestionaba en sus pensamientos por que su Señor, el aún considerado por la mayoría como el Omnisciente y Grande, permitía la presencia de ese humano en el CREC. Y más dudas: ¿Qué tenían esos simios de especiales? ¿Por qué Horas era el actual jefe de Overlap en vez de Melkior? Pero eso no era lo que más intrigaba al famoso ángel. La pregunta era: si Goel y su gente ya habían invadido al Infierno y, según rumores, podrían reagruparse y atacar otro sitio (como el Cielo, por ejemplo) algún día también, ¿por qué dejarlos que vivan? ¿No era acaso la mejor solución encargarse de Goel y otros, mandando de paso también a Melora al Asilo de la Tristeza bajo el cargo de complicidad?

Swen siguió su batalla verbal con Horas, mientras que Milton continuaba su quejumbroso discurso ante la indiferencia general.

- ¿Por qué Dios deja vivir a los No-Amados, Gabriel? – pregunto Swen.
- No conozco su voluntad, así no nos manejamos en el Cielo – respondió este.

La Muerte levanto su mano en señal de dar su opinión. El silencio lleno la Cámara al ver que la encapuchada forma se ponía de pie. Swen tomo asiento, y todos escucharon:

- Lo cierto es... - comenzó a decir – que el Creador es extraño en su proceder. Deja vivos e intactos a estos guerreros, y sin embargo no mostró la misma consideración con el Segundo Ejercito Opositor del Cielo. Solo hagan un esfuerzo y recuerden...
- Lo recordamos – aseguro el presidente.

Antes, otros formaron un ejercito del mismo modo que hizo Goel, pero con un blanco distinto. Acudieron a Satán, pidiéndole que los guiara para asaltar las puertas del Cielo y hacerlo arder. Satán se negó, y entonces intentaron invadir sin su ayuda. Sobra decir lo que les ocurrió.

- Tus camaradas Rafael y Uriel fueron un tanto brutales con los cabecillas, Gabriel – dijo el robot Remor.
- Fueron horas extra para mí – añadió la Muerte – Piensen en las familias de los pobres estúpidos que murieron.
- A ése mismo destino nos conducirá el dejar que los No-Amados y Overlap se impogan a los demás. – comento imprudentemente Milton.

Hubo otro alboroto donde todos callaban al humano. En torno a la protesta de Swen, se acordó que Overlap debería indemnizarlos. Horas acepto, especificando que se reservaban el derecho de apelar en caso de que sus demandas fueran excesivas. La junta terminó, dejando a Milton con las ganas de sembrar cizaña, y luego de breves y escuetas despedidas, todos comenzaron a retirarse. Lilith dijo algo a todos antes de despedirse:

- Goel y los residuos de ese que fue un ejército serán la ruina de muchos. Si entre ellos no se respetan, pregúntense si han de hacerlo con nosotros...

Y desapareció. Lo que Lilith dijo hizo que todos reflexionaran y miraran al mismo tiempo a Horas, quien respondió con calma que su hijo y su gente creían en la igualdad y mantenían su código ético, y además, estaban bajo control y supervisión de Overlap a fin de cuentas.

El padre de Goel salió con apresurados pasos, subió a la nave Aurora que le esperaba y encontró a su hermano y Director de Relaciones Ultraterrenas, Rubén, a quien le dijo con un tono serio y con un dejo de disgusto:

- Llama a Melchior. Que los jefes de cada división esperen a que lleguemos. Tendremos una junta con todos ahora mismo.
- ¿Qué paso ahí dentro?
- Burócratas bocones queriendo decirnos como hacer nuestro trabajo. ¡No lo puedo Tenemos tecnología y poder como para reinventar la Historia, y aún debemos mezclarnos en politiquería.
- Me tome la libertad de arreglar algunas cosas. Ahora los vigilantes del CREC solo tendrán acceso a las actividades de Overlap que nosotros elijamos que vean.

Horas sonrió y dio una palmada a su hermano, y sin perder una sonrisa, le dijo: - Esto es un modelo de verdadero trabajo.



- Debo irme, Miguel – dijo Melora – Es tarde.
- Claro. Oye, ¿dónde está Goel? Es raro que no este cuidandote.
- En la mañana acompañó a Demone al campo donde se guardan los vehículos de Overlap dañados. Debe estar ocupado en algo con sus compañeros.
- Bien, fue un gusto hablar contigo. Me iré también.

Ella se dirigió a su casa. Se permitió una sonrisa mas, y voló mas alto y rápido, describiendo círculos en el aire. Se sentía feliz, sin saber que unos ojos de alguien que conocía a Goel se clavaban en sus movimientos, preguntándose si ella seria realmente leal a su compañero. Quien observaba a Melora era una mujer también, pero por desgracia no eran los únicos ojos que la veían...



En un lugar rodeado de llamas y alaridos, con criaturas aladas como murciélagos, un peludo y rojizo ser semejante a un gorila le hablo a la oscura figura frente a él, que estaba sentado en un trono esculpido por cráneos y otros huesos humanos:

- El traidor no sabe ya en quien confiar, Majestad. Ahora sufre por su mujer. Tiene miedo, mucho miedo. Teme que lo engañe y abandone, o que le oculte algo mas...
- Celos... - dijo el que estaba sentado en el trono – Es lo que merma a cualquier ente masculino, humano o no. Ahora que se siente solo, podremos divertirnos con él...

FIN

...

3 comentarios:

  1. Un buen padre sin duda.. aunque un poco frio.. imagino que Goel se sintio muy solo durante su infancia.. y probablemente aun se sienta asi..
    Muy lindo post.. me acorde un poco de mi padre
    Saludos!

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  2. Creo que el padre de Goel se ha endurecido por su situación de líder, y al pretender no hacer distingos con su propio hijo acabó por tratarlo más que con igualdad con indiferencia, aunque por dentro el sentimiento permanezca intacto.
    Saludos!!

    Nancy

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  3. voy de acuerdo con Cally y con Nancy, aunque a veces me parece que también pudo haber sido la educacion del padre, que parece haber sido muy ruda, como dicen, los hombres no deben llorar ni mostrar ningun sentimiento... se quedan tan tiesos que luego ni a los hijos le demuestran su amor aunque verdaderamente lo sientan...

    Que bueno que a mi no me toco un papa así, pues aunque mis padres se divorciaron, mi papa siempre me ha demostrado todo su amor siempre que puede, es lo mejor para cualquier hijo.

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