25 sep. 2008

Sindrome de la Paz Perdida

(Del diario de Goel de Ragnarok, el demonio-héroe de los No-Amados)

El frío me hace quedarme en casa, rodeado de los fantasmas que son mis recuerdos. Miro a cada rincón, con el presentimiento de que tal vez se esconde ahí el que a mi vida ha de poner fin. Torno a cerrar mis ojos y fabricar alguna agradable imagen, solo para darme cuenta que es aplastada por el recuerdo de una masacre, donde un demente se sintió con el derecho de guiar a una horda salvaje a destruir vidas inocentes. Yo, Goel, liquide personalmente al culpable y en el proceso me transforme en un tipo de criatura de mayor poder.

¿Y eso que? Demonios; si no puedo resucitar a nuestros muertos, ¿de qué me sirve?

Cada uno de los caidos eran hijos de alguien, padres de alguien, pareja de alguien. Docenas de ellos me dirigieron su ultima mirada durante la batalla a modo de despedida, y sentí en carne propia el profundo desconsuelo que había en ellos. Ahí estaban, con sus sueños y promesas yéndose al diablo porque esas bestias decidieron usarlos para su enferma diversión. ¿Es eso justo? Tuve que armarme de valor y encarar a los que eran allegados a las victimas, recibiendo las comprensibles reclamaciones de cada uno, y sintiendo la pena de ver a tanta pobre gente llorar. Ese llanto en conjunto se volvió un coro de dolor que aun aquí en mi casa vacía parece que sigo escuchando.

En este momento los demás se recuperan en Overlap de sus heridas. Mi padre esta ocupado con los cretinos del CREC que decidieron reunirse luego de enterarse de lo que ocurrió, mientras que los demás se ocupan ya de la reconstrucción de nuestra base. Y mientras, yo estoy aquí, solo y hablando conmigo mismo en un cuadro tan patético que espero nadie se decida a retratar. A ratos me asomo por la ventana y veo pasar a la gente que tanto gusta de hablar pestes sobre mí. Me siento entonces frente al televisor a entretenerme al cambiar de canal, y al no hallar nada digno de ver, lo apago y enciendo el aparato de sonido, con la esperanza de que el escuchar mi música me distraerá y lograra hacerme sentir bien. Pero es en vano, y los esfuerzos para exorcizar la depresión que me tortura son inútiles, dejándome al fin con el animo de un muerto en vida.

Fue un emotivo funeral. El ejercito rindió honores a quienes valientemente lucharon en batalla, y los sepultaron con el clásico y melancólico son de la trompeta. Unas cuantas palomas revoloteaban en el cementerio durante el servicio fúnebre; aves que, irónicamente, son la representación de la paz ansiada por el mundo. Es esa paz perdida la que nos entristece, y ahora debemos enterrar a los que días antes reían y bromeaban con uno al encontrarlos en los pasillos. No quisiera describir un miedo que me aflige al recordar esto, pero lo haré: cada vez que veo caer a un compañero y queda tendido e inerte, frío y pálido al ser privado del bendito aliento de vida, llega a mí la pregunta:

¿Cuándo me tocara a mí?

Y si te preguntas lo mismo, y a la duda le agregas una secuencia de eventos posteriores, podrás ver con toda claridad a tus amigos que ya te relegaron al olvido, a tu pareja entregada a alguien mas, y finalmente a tu propio cadáver convertido en un putrefacto banquete para los gusanos. ¿Es acaso que el Creador, a quien no comprenden ni sus ángeles, gusta de vernos perecer como insectos y hacernos ver, desde donde estemos luego de morir, que lo que solía ser nuestro es repartido entre varios que quizá no lo merecen ni valoran?

Y me dan nauseas. Terrible sensación de asco es la que a mí llega al pensar en una actitud tan insensible. Ocupado en tales reflexiones estoy, cuando de pronto llaman a mi puerta. “¿Quién puede ser?”, Me pregunto; enseguida corro a abrir y veo a una compañera de los No-Amados en la entrada. La invito a pasar y sentarse, le ofrezco un cigarrillo que de inmediato acepta, y comienza a contarme sus problemas. Después de un rato de charla, ella se marcha, y cuando se despide y cierra la puerta tras de sí, volteo a dar un vistazo a mí nuevamente solo hogar:

Sombrío. Me parece increíblemente sombrío. Asemeja un abismo que abre sus brazos para reclamarme; quiere seguramente darme el abrazo de la Ultima Soledad, y me estremece el tener que enclaustrarme en esta cripta que uso de vivienda.

Vuelvo al fin a mi sillón, y me interno en mis pensamientos otra vez. Recuerdo a las palomas del funeral, que seguramente ya emigraron a otro sitio, tal y como muchos que en otro tiempo estaban a mi lado se fueron ya.

Hay muchos humanos que creen que, teniendo dones como los nuestros, ya no se sufre. ¡Ojala así fuera! Me gustaría creer que por el hecho de haber evolucionado a un ser mas fuerte, el Creador me llegara a ver con mejores ojos. No es así, y la carga es igual de terrible que para todos. Afecta la soledad igual que le afectaría a un humano común. Cuando la gente miran a mis No-Amados como fenómenosy me envuelve el torbellino de resentimiento.

La música que estaba escuchando llega a su fin, y mi hogar queda en silencio. Como hacia Romeo, suelo crearme a mí mismo una noche artificial durante el día, a veces, e irónicamente siento alegría con la llegada del silencio y de la noche, igual que un infante siente al estar en los brazos de su madre. Ese infante que revivirá tal sensación al ser un hombre y estar en brazos de su amante.

Luego de pensar en tantas cosas, hago una rápida llamada a la base. Después de todo, Overlap sigue en pie, los No-Amados subsistimos aun en estos que son Los Ultimos Tiempos, y el ciclo esta casi cumplido.

Ya no hay paz. Se ha ido de este mundo, de la gente que me rodea, y de mi alma. Muchos han sufrido a causa de la plaga que es Fobos, a causa del tormento de la terrible Delirio, y bajo la mano de ese resentido de Lucifer. Tarde o temprano, los responsables sufrirán el dolor más terrible que se pueda experimentar. Hago esta promesa en voz alta, levantándome de mi asiento, y rompo con una mano el vaso que sostenía en un repentino arranque de ira hacia el injusto destino de los que ahora lloran por las prematuras muertes.

¡Nada podrá hacer que nos rindamos! Me libre de ti, malvada Delirio, que no me diste nunca el amor y me quisiste entregar al Infierno. Ni tú, Fobos, que llevas ya casi 30 años atormentando a la humanidad con tu presencia y plaga impuesta, volviendo a muchos locos y causando dolor y persiguiéndome a mi también, pues eres poderoso y hasta ahora perduras, mas no eres invencible y se hallará la forma de hacerte caer, maldito, de una vez por todas. Pues en esta guerra nuestra me podrán ocasionar incertidumbre y miedos, me podrán causar a voluntad heridas y panico, pero prevalece una verdad:

No me vencerán. Y ni los otros ni yo cesaremos. Antes o después, aunque sea en el filo de la última era que le queda a este mundo, seremos quienes ganen, y los primeros en extinguirse serán ustedes.

...

4 comentarios:

  1. -No publico mi comment anterior =( pinche Blogger, que le pasaaa, mal pex, tratare de escribirlo nuevamente, iba mas o menos asi:-

    Muy bueno tu post, siempre me ha gustado mucho la historia de Goel y los No-amados.

    Para cuando el libro Alee, me gustaria leer esa historia completa !

    Por lo pronto, leere desde el principio tu "bló" :D

    saludoos !!

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  2. Si bien son pocos mis años de batalla en esta vida y aun son menos los que peleamos juntos debo decir que ha sido un gusto compartir tales batallas. Es verdad que Fobos ha mostrado ser mas fuerte de lo que yo en su momento llegue a pensar y que nuestro esfuerzo combinado no ha podido vencerle aun, pero tengo esperanzas que asi sea en un futuro cercano. Y por Delirio, no te preocupes Goel, su influencia cedera con el paso de los años, pues si bien es en apariencia fuerte sufre de la misma debilidad que todos nosotros: el tiempo.

    Es verdad, vimos caer a muchos de nuestros antiguos compañeros de las mas diversas formas, pero asi como unos se van llegaran otros (esperemos que sean de mejor calidad) que reemplazen y nos ayuden en la batalla de la vida diaria. Me despido mi buen amigo, hasta nuestro proximo encuentro.

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  3. he si, mas de los cuentos de Goel por favor.hace mucho no hay uno

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  4. si que vuelvan a ver mas cuentos de Goel y los no amados y que explique quien es Falibek pero ahora si que sigan varios y que no pierda el hilo

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