29 mar. 2009

La Muerte (algunos aspectos sobre el Más Allá)

diagrama del Paraiso de Dante Strauffon blog

Los conceptos opuestos del Cielo e Infierno han subyugado al hombre desde los tiempos más remotos. Las culturas del mundo comparten la expectativa de una paz y una felicidad sin fin para quienes hayan llevado una vida recta. Y también asignan sufrimiento para los obradores de la maldad.

Actualmente las descripciones clásicas del Cielo y el Infierno son populares. Todo el mundo interpreta debidamente el convencionalismo de los seres alados, aureolas, luz y color blanco, y en contraste el sitio subterráneo con fuego.

La creencia en la vida del más allá es difundida, pero nadie puede presumir de saber con exactitud lo que ello implica. Lo que el hombre suele imaginar más allá del sepulcro es una transcendencia de los pensamientos y deseos terrenales. Los pueblos con carencia pensaban en abundancia, los pueblos guerreros como lo fueron los vikingos pensaban en aún más combates y la compañía de héroes.

La palabra "paraíso" es de origen persa y después pasó a los griegos. Literalmente significa "Tierra de bienaventurados". Designaba los jardines de palacio de los reyes de Persia, encerrados tras muros, y fue utilizado más tarde para aludir a ese lugar de dicha luego de morir. Respecto al Edén, lo conocemos desde las primeras páginas del libro del Génesis en la Biblia. En las religiones más populares, el Paraíso se halla situado en algún lugar del firmamento.

La religión védica del Indostán lo entendía como un reino de luz situado en los confines del cielo. Este Paraíso ofrecía la plena satisfacción de los deleites terrenos, "con música, cumplimiento de los deseos sexuales y ausencia de dolores y preocupaciones".

El cristianismo se inspiró abundantemente en las religiones hebrea y griega. Del judaismo procede la región celestial donde habitan Dios y los ángeles -Mas no creen en el Paraíso en la forma de los cristianos-, y del helenismo tomó la idea del viaje espiritual.

La idea de los Siete Cielos -siendo el séptimo y último la máxima felicidad- también es griega. El Elysium era la morada de los bienaventurados en su mitología. De ahí proceden los Campos Elíseos de los poetas que Homero coloca en el "confín del mundo". Otros griegos eran más precisos y los situaban hacia el Atlántico, en una "fértil tierra que tres veces al año producía frutos dulces como la miel".

La imagen escandinava del Valhalla, versión vikinga del Cielo, era menos placentera, y así lo expresa Wagner en sus óperas. En la mitología nórdica, el Valhalla era la mansión de los muertos. Se decía que el imponente palacio de Asgard tenía 450 puertas, tan enormes que podian entrar por cada una un frente de 800 guerreros muertos en combate. En su interior, el dios Odin celebraba festines con los héroes que las Valkirias, sus servidoras, conducían al Valhalla. Estas cabalgaban radiantes en medio de las batallas y seleccionaban entre los muertos aquellos guerreros dignos de cenar con el dios.

Pero la paz de los valientes era momentánea. Cuando llegaban, debian reanudar diariamente la lucha. Cuando caían, eran resucitados para el banquete de la noche, con el dios de las batallas.

El Islam, por su parte, tiene una fórmula más sencilla: para ser recompensado, adorar al único y supremo Dios, al cual invoca bajo el nombre de Alá. La palabra Islam significa "sumisión", y el "muslim" o musulmán significa "aquel que se somete". La religión islámica afirma que Dios es Alá, Mahoma es el profeta por quien se ha comunicado, y son el camino a la salvación tras el fin de la vida terrenal.

El Corán describe con vivos colores las delicias del Cielo. Ofrece jardines, fuentes, vino, y hermosas vírgenes. Aquellos que son admitidos pueden beber el vino que les estuvo prohibido en vida y mofarse incluso de los sufrimientos de los no creyentes.

Los budistas se apartan de la general creencia en el Paraíso. Ellos se sujetan a la creencia de innumerables ciclos de nacimiento, muerte, y resurrección. La religión de los discípulos de Gautama se esparció en el siglo VI antes de J.C., y enseña al hombre la forma de librarse del sufrimiento en vida. Solo cuando el ser humano se sobrepone al ansia y el deseo material puede alcanzar el Nirvana, que simboliza la paz absoluta.

El otro lado de la moneda, el Infierno, responde a diversas concepciones según las culturas, pero el judaismo y cristianismo lo presenta como un terrible medio disuasorio para el pecador impenitente. Supone la amenaza de condena eterna, especialmente entre llamas, y se han descrito con viveza sus castigos como medio saludable contra la inmoralidad, el crimen, y un recurso para la salvación del cristiano.

Los primitivos aceptaron desde el principio la realidad del Infierno y en especial la existencia del tormento de fuego. Ello explica la difusión de las enseñanzas del Apocalipsis en el siglo II, que dicen: "Algunos condenados estaban colgados de la lengua; eran aquellos que habian blasfemado contra la justicia, y tenían bajo sus pies un fuego cuyas llamas les atormentaban... Y en otro lugar habia piedras más afiladas que espadas, calientes como ascuas de fuego, sobre las que hombres y mujeres cubiertos de harapos eran arrastrados con gran tormento... Junto a ellos habia unas mujeres sin más vestidos que las sombras, las cuales eran cruelmente castigadas y sus carnes desgarradas en pedazos. Son aquellas jóvenes que no supieron conservar su virginidad hasta el momento del matrimonio".

Homero describió con pesimismo una espantosa oscuridad a la que todos o casi todos los muertos debian ir. Era la morada del Hades, dios de la muerte, que gobernaba -como se describe en La Ilíada- odiosas estancias de podredumbre que llenaban de horror aún a los dioses. Los griegos sentían tal horror de la muerte que incluso procuraban no nombrarla.

La Estigia, río de los muertos, se convirtió en el más conocido -como muestra Dante en su Divina Comedia-. Los muertos la cruzaban en la barca de Caronte, quien cobraba por el pasaje una moneda, depositada por los parientes en el cuerpo de su ser querido.

La descripción del Islam es también tenebrosa. El Infierno "se halla cubierto de fuego, barrido por vientos pestilentes, e inundado de agua hirviendo".

...

2 comentarios:

  1. Orale, entre amenazas y promesas de felicidad eterna, es increible todo lo que se inventan las religiones para hacer que sus seguidores se conviertan en seres sumisos y manejables a su antojo.

    Por otra parte, aquellos que no se rigen por ninguna religion en especial, la idea del cielo y/o paraiso es mas bien la esperanza de que tal vez despues de la muerte uno descansara del infierno que es vivir en este mundo..

    Buen post, Saludos Alex!!
    PD: Y el Spawny? que se me hace que desde que le dieron su menú en la sidebar ya se le subio...

    ResponderEliminar
  2. No importa que tan bien documentados estemos sobre el tema de la muerte yo creo que la unica forma de descubrir tanto misterio sera el dia que nos toque ser abono para las plantas. Pero siempre es bueno darnos una idea para aferrarnos a algo mas despues de morir.

    saludos

    ResponderEliminar

Puedes comentar como Anónimo sin tener que ingresar con tu perfil de Google o algún otro. Solo selecciona del menú "Comentar como" y elige entre dejar Nombre y URL que desees, o solo Anónimo. Gracias por visitar.