22 feb. 2012

Corrupción y mala administración en las cárceles de México


El día 19 de febrero, en el penal de Apodaca Nuevo León, ocurrió un motín en el que murió un aproximado de 44 reos, y se fugaron 30. En los medios se maneja que los fugitivos pertenecen todos a un grupo delictivo que participa en la guerra por el control de plazas de narcotráfico en distintos estados de México.

Las víctimas se dice pertenecían al grupo rival. Se reveló ya en las investigaciones que los custodios participaron, permitiendo que los homicidios y la fuga ocurrieran. Actualmente, las autoridades tienen detenidos a dichos custodios, y al director del penal.

Ha habido diversas reacciones, y opiniones divididas. El grupo hacker activista Anonymous atacó e infiltró la página del municipio de Apodaca, y también la de San Nicolás, dejando un mensaje hacia el gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, llamándolo corrupto y exigiendo que renuncie.

Por otra parte, los familiares de los reclusos, ante los rumores de que los que aún permanecen en el Centro de Reinserción Social de Apodaca serian trasladados a otras cárceles, o que se escuchaban armas de fuego disparadas en el interior, y se veía salir humo de un incendio en las instalaciones, decidieron manifestarse afuera del lugar, intentando derribar la malla que lo protege, atacando a policías, incendiando cosas, y bloqueando la carretera. Algunos han mencionado ya que es probable que esa protesta haya sido orquestrada por los mismos grupos delictivos.

A ese número de muertos en el estado hay que agregar los 14 incinerados en mayo, los 22 masacrados en el Sabino Gordo, los diez del bar La Eternidad fusilados. Y 60 reos "suicidados" o "muertos en accidentes". Y por supuesto, a las proximas victimas de los reos que lograron fugarse.

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Luego de éste hecho, están suscitándose otros incidentes, conatos de violencia, en centros penitenciarios de otros lugares, por ejemplo en Quintana Roo. Los grupos han disputado desde hace mucho el control de la prisión de Cancún, señalada como una de las cinco más conflictivas del país. Y no hay que olvidar lo ocurrido el pasado 4 de enero en Altamira, Tamaulipas, cuando cerca de 31 presos fallecieron durante un altercado entre grupos rivales.

Las cárceles en México están peor que nunca. Hay una severa crisis de autoridad. No basta con encarcelar custodios o autoridades medias. Jamás se ha atendido la obvia necesidad de que las cárceles estén lejos, aisladas, y todas con la adecuada seguridad, y control y revisiones constantes.

Mientras que el crimen organizado sí demuestra, en efecto, que se sabe organizar, el lado que es supuestamente de "los buenos" se autosabotea. Y en eso hay responsabilidad compartida entre el gobierno federal, el estatal, y el pueblo mismo. Si la cultura de la denuncia anónima, y la acción enérgica sin involucrar intereses partidistas se extendieran por igual a un justo nivel, hasta el más fuerte grupo delictivo sentiría el impacto.

Pero en cambio, tenemos corporaciones saboteándose unas a otras, políticos fingiendo demencia o acusando a otros funcionarios (en especial si pertenecen a un partido distinto), leyes huecas y recursos legales que benefician más al perpetrador que a la víctima, y por encima de todos éstos e incluso de los cárteles, los hombres de poder que ríen tras el telón mientras sacan ventaja al desorden.

Por ello es que las cárceles siguen siendo ejemplo de mala administración, de ser más escuelas del crimen que lugares de castigo y readaptación. Mil y un pretextos brotan para defender a los internos: necesitan tener cerca a sus familiares para que les visiten, son seres humanos y demandan ser tratados bien, se les debe buscar reincorporar a la sociedad, y un largo etcétera.

¿Y sus víctimas? ¿Y los derechos de éstas?

Muchos quisiéramos ver replicada en gran escala a la magnífica Alcatraz, prisión legendaria. Un sitio que prometiera una tumba acuática a aquellos que intentaran fugarse. Un lugar donde en verdad los prisioneros estuvieran apartados de la sociedad en la cual perdieron el privilegio de entrar, por sus ofensas cometidas.

Quisiéramos ver eso, y que reos de alta peligrosidad, narcotraficantes, secuestradores, y multihomicidas, dejaran de estar mezclados con delincuentes primerizos u ofensores menores. Ojalá algún día lleguen las modificaciones radicales que muchos pedimos respecto a manejo de drogas, educación, y legislación. Pero mientras ésto ocurre, esperemos aprendan mínimo a mantener a los delincuentes encerrados y apartados, como se requiere que estén.

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1 comentario:

  1. tu post refleja lo que muchos blogs mexicanos, la violencia y la corrupción que se maneja tu país ahora. Y da mucha pena, hace poco leía como quien dice, mañana son mis quince, que era su primera balacera, y asi las cosas, que feo.

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