24 feb. 2013

Mi aventura con la Bella Pelirroja

pelirroja

Durante el tiempo de transición entre preparatoria y universidad, tuve un primer encuentro con el que se convertiría en un fetiche, un poder sobre mí, una influencia sobrecogedora. Se convirtió en ejemplo de lo que es el misterio y el libertinaje que no puede nunca ser evitado por completo.

"Él es Alex, mi novio" - dijo la chica con quien andaba en aquél año. Estábamos en su escuela, y a quien me presentaba era a su amiga a quien llamaremos "Vania". Tenía un aire de ternura, y a su vez una mente aguda. Piel blanca, una figura exquisita, pechos perfectamente formados, y en resumen, y perdona la franqueza -oh lector-, un culo que pedía a gritos ser tocado.

Ésa era Vania. La deseable chica de cabello rojo. Y ahí estaba yo, uniéndome a las filas de los que la deseaban, y también a las de aquellos que prodigan su adoración y deseo a las pelirrojas, reales o de cabello teñido.

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Rojo. El antojo. La sangre, el hambre, la irascibilidad. No se puede comprender la fascinación por la mujer pelirroja, si no se profundiza en el color en sí.

El rojo simboliza el poder, la vitalidad y la ambición. Por ésta razón, poderosas figuras y ejércitos a lo largo de la historia lo usaron en banderas y estandartes, y a su vez en uniformes e insignias, para representar esa unión de lo pasional con lo fuerte.

El rojo se asocia también con la confianza en sí mismo, el coraje, la capacidad de envolverse a sí mismo y a otros en llamas.

El término «rojo» comenzó a usarse regularmente en idioma castellano durante el siglo XV; en la Edad Media ya existía, pero era de uso poco común. De acuerdo con el filólogo Joan Corominas, «rojo» significaba antiguamente un color rojizo, mientras que las denominaciones tradicionales del color de la sangre eran «bermejo», «colorado» y «encarnado».

En la naturaleza, el color rojo cumple un papel importante en la coloración de advertencia, también llamada aposemática, de los animales. Ciertas especies utilizan este color —generalmente en combinación con negro u otros colores contrastantes— para advertir a los depredadores de su toxicidad y/o mal sabor. El rojo usado en estos casos es intenso, apropiado para distinguirse en el entorno natural, donde son más frecuentes los verdes, azules y marrones.

Y por supuesto, ¿cómo olvidar la relación con la sangre y el vampirismo? Si bien fue Bram Stoker con Drácula quien inmortalizó el concepto de la sangre rojo carmesí consumida por un ser inmortal que a su vez era seductoramente erótico, y tornaba a las mujeres de recatadas en féminas sexualmente explosivas y oscuras, pero 50 años antes ya había irrumpido en la literatura el personaje del vampiro bebedor de sangre. "Varney (sí, ese es su nombre) el Vampiro, o el Festín de Sangre" se dejó ver en el año 1847. Por mucho tiempo habían relegado al olvido a Lucifer y su vínculo con el color rojo, y habían querido asociarlo únicamente con la pureza y con el mundo religioso cristiano, mediante el vino de la consagración, y otros símbolos y rituales. El personaje del vampiro llegó triunfal, a recordar que el rojo no era bebida de salvación y color de túnicas para eclesiásticos, sino la simbolización del placer, la saciedad, la sangre, el sexo, y tantas delicias.

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Vania era foránea. Vivía cerca de la casa de mi entonces novia, y de la mía también. En tiempos en que la ciudad no era considerada un riesgo para venir a vivir aquí, a estudiar, o a lo que fuera. Sus papás habían tomado las precauciones necesarias: mil y un recomendaciones, pedirle a una tía que vivía aquí mismo que la fuera a ver cuando tuviera oportunidad, y hasta un mensaje de correo de voz grabado por su propio padre con voz seria y amenazadora, y dando a entender que era la casa de toda una familia. "Para despistar un poco", decía.

Y no creo que nadie pudiera culparlo por tomar esas medidas. Sabemos de sobra lo que es una estudiante atractiva en un departamento rentado, viviendo sola: una invitación a que los lascivos, chicos y grandes, elaboren fantasías y planes de perversión tal, que harían sonrojar a una prostituta. Y sí, entre esos ansiosos animales en celo estaba yo. Con un noviazgo ya en declive, con una pareja nulamente interesada en mí y ya fijándose en alguien más, pero sobre todo.. con la fiereza y ansia de poseer a quien quisiera. Ya me lo había dicho el líder de aquel grupo oscuro y clandestino al que pertenecía también en ese tiempo: "Chupamos, cogemos, nos venimos. Y le exprimimos jugo a la experiencia, porque tal vez mañana no podamos ya".

Me la pasaba platicando con Vania. No faltaba ya mucho para que mi entonces novia me pidiera vernos en el parque para terminar conmigo y al día siguiente andar con un tipo nuevo. Incluso ella misma me dio el número de Vania. En esas largas pláticas por teléfono que duraban horas, Vania y yo nos dimos cuenta de las muchas cosas que teniamos en común, incluyendo una agria visión sobre la vida y el futuro. La certeza de que ese momento que llamábamos El Ahora era algo que calificaríamos como aceptable, y que sin lugar a dudas los años en el futuro serían peores. Y fue eso lo que me terminó de seducir. Eso, aunado al hecho de que contemplar su figura me ponía en un estado tal, cada que nos veíamos en persona, que tenía que cerrar los párpados fuertemente para recobrar un poco el control.

¿Por qué menciono lo del control? Creo que es sencillo de entender, pero lo especifico de todas maneras: sabes que debes intentar controlarte ante la amiga de tu novia, por deseable que ésta sea, pues lo más probable es recibir un boleto sin escala al carajo. Pero aquél control se fue el día en que no pude disimular mi emoción al escucharla por teléfono invitarme:

- Aquí me quedé ahora; me iba a ir allá (a su ciudad natal, casa de sus padres) éste fin, pero siempre no.
- Ah órale - dije.
- ¿Cómo ves? ¿Vienes?
- ¡Ok! ¡Voy!

¿Algo precipitada la respuesta? ¿Quizá con una pizca de urgencia no disimulada? No me culpes, lector. A decir verdad, para ese tiempo había abandonado la esperanza de que algo ocurriera entre Vania y yo, y la había colocado en mi lista de amores platónicos. Y digo amores platónicos, por no decir personaje de mis fantasías hedonistas. Sabía que estaba lejos la posibilidad de que algo se diera. Incluso con esas miradas tan peculiares que me había lanzado unas noches atrás, en casa de unos amigos en común bebiendo y pasando el rato.

Pero ya no había por qué alimentar más la fantasía, o al menos eso pensaba hasta ese momento en que recibí su invitación. Así somos muchos, tanto hombres como mujeres: podemos decir que algo ya valió madre, y basta algún pequeño indicio o sugerencia, como minúscula chispa, para hacerte arder de nuevo. Y así ardía yo. Sentía una ansiedad electrizante por tocarla, recorrer su piel, percibir su textura y temperatura, sentir mi corazón acelerándose a medida que pudiera recorrerla más y más. Era el mismo pensamiento que venía a tentarme en cada una de las ocasiones en que nos veíamos, y nos saludábamos con el tradicional y común medio abrazo & beso.

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La creencia de que las pelirrojas eran brujas data de una leyenda de la cultura germánica. Entre 1483 y 1784 miles de supuestas brujas fueron desnudadas y acosadas en busca de ‘marcas del demonio’. Estas incluían ‘anormalidades’ como pecas, lunares, verrugas y marcas de nacimiento. El cabello rojo definitivamente era considerado una anormalidad. Una mujer pelirroja y con pecas creaba horror en la población. Más de 45000 mujeres fueron torturadas y asesinadas en hogueras o ahogándolas.

Durante el auge de los romanos, las esclavas pelirrojas eran vendidas a mayor precio que las rubias o morenas. En ciertas regiones se creía, además, que éstas eran producto de relaciones sexuales "pecaminosas" durante la menstruación, que éstas eran seductoras y quizá súcubos (demonios seductores femeninos).


Lindy Booth en la pelicula CrywolfHayley Williams de Paramore
Izq: Escena de la película "Crywolf"; la actriz también actuó en el remake de Dawn of the Dead (2008). Der: Hayley Williams, vocalista de Paramore

Tenemos, pues, un enorme contraste en cuanto a la opinión pública sobre las pelirrojas se refiere. Mientras que en Polonia, Italia, y Rusia (cuyo nombre significa, por cierto, "Tierra de Rojos") eran aceptadas, no así en Francia, Inglaterra, Escocia, e incluso el antiguo Egipto, donde independientemente de su edad, condición, e incluso simpatía y encanto, se les creía portadoras de la mala suerte.

Debido a éstos simbolismos, navegando entre lo prohibido, lo místico, y lo erótico, es que muchas mujeres han optado por reflejar esa personalidad fiera y pulsional en su interior, tiñendo su cabello de color rojo.

“Mientras que el resto de la especie desciende de los monos, los pelirrojos descienden de los gatos”, escribió Mark Twain, haciendo referencia a la sutil y atrayente cualidad felina que parece existir en las personas de cabello rojizo. Y los felinos, por sus hermetismo, su agilidad y su sensibilidad, están ligados al misterio y misticismo.

Maria Magdalena en sus primeras imágenes pictóricas era representada como pelirroja. En los evangelios apócrifos es la pareja de Jesús y una especie de avatar de la Diosa Madre. Existe también entre cierta literatura esotérica la versión de que encarnaba al arquetipo de la “prostituta sagrada” dentro de un culto orgiástico.

Aristóteles, en algún punto de su vasta obra, escribió que “las mujeres pelirrojas no están acondicionadas para permanecer en casa”, probablemente haciendo alusión al carácter volátil, aventurero, seductor y siempre inconforme.

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Cuando había pasado la plática, cenar, hablar de ésto y aquéllo cuando lo único en lo que podía pensar era en Vania misma, todo se había vuelto más prometedor, y a eso tengo que decir: el culto a Baco persiste por algo. No en balde el alcohol es una de las cosas más mencionadas en las conversaciones; es el lubricante de las relaciones interpersonales por excelencia, el creador de oportunidades para los ansiosos, el desinhibidor líquido que te hace ver el mundo con otros ojos, y que otros te vean diferente, para bien o para mal.

"¿Quieres que baje?" - me preguntó. Y ahí es cuando tuve la prueba de que en lo que a relación con otros y búsqueda de placer se refiere, todo se reduce a dos factores: decir las palabras adecuadas, y estar ahí en el momento adecuado. Cuando esos dos dados son lanzados y dan algo a tu favor, poco importa que no seas alguien guapo, o con dinero, o con arrolladora personalidad, o con un pene tan largo como una víbora.

Cuando finalmente hubimos engullido el último bocado de comida y bebido la última gota de alcohol, pasamos a su cuarto que olía a rosas. Los dos, medio borrachos e inflamados por perversos pensamientos, nos conformamos primero con besos, frotamientos, apretones, pellizcos. Y ella en su voluptuosidad sabía adornar hasta al acto más simple para que fuera algo incluso digno de filmarse para la posteridad.

Me preguntó si era cierto que era un libertino, o si era nadamás un hablador. Le dije que era yo, sin más. Me preguntó si entonces me atrevería a prestarle a mi novia a alguien más. Le contesté que no era propiedad mía como para prestarla, y que si mi percepción era correcta, alguien más estaría pronto visitando los rincones de mi ahora exnovia. O tal vez ya estaba sucediendo. Se rió, por la manera en que lo dije. Nos besamos aún más y me mordió y sacó sangre del labio. Regresó a su tarea hacia esa ansiosa parte de mi cuerpo. Nos recostamos entre los grandes almohadones que ahí tenía, para mayor comodidad. Succionó con la fuerza de mil mujeres. Esos llamativos cabellos rojos caían sobre mi pene de una forma tan bella, como si éste se encontrara enmedio de una llama mística, que lejos de quemarme, me proporcionaba el placer tan extasiante y conocido que es el sexo oral.

Cuando le hube ya proporcionado a mi lengua el suficiente tiempo de juego dentro del suave y caliente campo de recreo de ella, nuestra batalla sexual fue de una duración decente, que sin embargo hubiera deseado fuera más prolongada. Demonios, a decir verdad, que nunca terminara. Me pegó. Me clavó las uñas. Pero no en esa forma cliché y gastada que es en la espalda. Las clavó en mi cara y labios. Las clavó luego en mis testiculos, y aullé. Aullé como el lobo que soy. Pensé en pegarle, pero eso nunca fue lo mío ni siquiera en esas íntimas circunstancias. Tornó enseguida a ser mas tierna y a masajear y acariciar con ternura infinita las partes que había castigado antes.

Cuánto disfruté entonces el acabar sobre ella. Una tras otra, cayendo sobre ese blanco lienzo desnudo. Nos fuimos al piso. Y mi gozo solo fue igualado por la sorpresa al preguntarme ella qué es lo que haría si se orinase encima de mí. Mostré asombro, se rió con fuerza. Jadeante y aún con el pensamiento de "al diablo todo salvo el gozo", le dije que estaba bien. Cayó a borbotones una caliente cascada a mi entrepierna. Me cuestioné si sería verdad a lo que acababa de acceder y estaba haciendo. Me contesté yo mismo que qué importaba, luego del deleite de una ansiada cogida brutal. Con ese pensamiento me dormí, para despertar unas horas después.

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Efectivamente, dejé de andar con mi entonces novia. Vania se alejó, porque quería volver a su casa, y además, a lo ocurrido entre nosotros le sucedieron otras personas. Sentí algo de coraje en aquel entonces, ante aquellas amigas que te cogen una sola vez, y no quieren repetir. Lo superé. Muchos se alegraron al ver que, según su punto de vista, había sido "el perro de las dos tortas". Para nada fue así; y aún siéndolo, mejor ser aquel gourmet que ha probado lo que ha querido, que aquel que uniformemente consume lo mismo y evita todo lo demás.

Adoro a las mujeres de rojo cabello, tanto por lo anterior relatado, como por mucho más. A aquellas cantantes y artistas que más de una vez he mencionado, a aquellas que en mi camino llego a conocer. Y cómo no hacerlo, si en cada una existe la magia y el potencial de algo tan sublime, tan especial, como aquello que por fortuna esa vez me llegó a tocar.

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21 comentarios:

  1. Esta es la clase de post que me atrajeron a este blog, y la clase de post que me mantienen aquí.

    Interesante, llamativo (como las pelirrojas) hasta educativo salió.

    Chingón el texto.

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  2. Fogoso relato. Buenos recuerdos, de esos que solo uno recuerda desde olores, sabores y sobre todo el tacto...
    A veces estos primeros encuentros son de los que a uno le marcan los gustos en el futuro...
    A mí también me encanta decir que ya lo probé o ya hice lo que quise, no me gusta quedarme con el "si hubiera..."
    Tu post me trajo muchos recuerdos y de todo tipo...
    besos y abrazos Rev. Alex como siempre un gusto leerte.

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  3. Gracias Dib, gracias Madame. Un saludo.

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  4. ¡Me gustó! Muy bueno.

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  5. Hola Alejandro.
    Quisiera poder criticar este post tuyo más como blogger qué como amigos, pero me place juzgar al autor como al escrito ya que es un relato verídico.
    De tu blog, siempre he admirado esa característica informativa, quizá periodística que hace observar el perfil del autor como una persona excepcionalmente racional, y que por ende, cuando tiendo a leer las criticas que le hacen a este lugar, simplemente ocasionan mi risa.
    En particular, esta entrada me ha gustado por la peculiar cachondez con que narras tu experiencia sexual que se antoja a simples luces, sin dejar de ser un caballero. Una de las cosas que caracterizan a Alexander Strauffon, claro desde mi punto de vista, es su poca tolerancia hacía la estupidez humana y su educación y gentileza intacta hacía ellos, y más a las mujeres cuando su amistad es correspondida.
    Alexander Strauffon excusándose con sus lectores por la franqueza... "porque ese culo pedía a gritos ser tocado!". Merece más que un "me gustó".
    Podría parecer risible penetrar a la habitación de olor a rosas de una chica para ser meado por ella después.
    Un detalle que pudo faltar, porque el lector es audaz y suele imaginarse tales situaciones... o quizá su experiencia le dice que estás acrobacias son complicadas, es que, quizá pudiste justificar tal acto con más detalle. Mear a un hombre en pos del placer erótico resulta un tanto complicado. ¿Quién cambiará las sábanas después? No es tan simple...
    Pero siempre doy el beneficio de la duda a historias tan confortantes. Lo he aprendido de ti, me querido Alejandro Strauffon.
    Con aprecio, tu "fans" número 1.

    Agnesleche.

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  6. @Cassandra Glam: gracias por comentar y lo que dices; sí, me disculpo por no haber detallado mejor eso, porque efectivamente olvidé aclarar detalles. Lo último ocurrió en el piso de la habitación. Un saludo igual.

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  7. Y COMO DIJO PLASTILINA MOSH: Y SACA LA NALGUITA! JAJAJA

    BUENA!

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  8. me gusta como combinas el relato con datos sobre las pelirrojas, se hace aleccionador y educativo

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  9. Apoyo la moción! Tengo encuentros con una pelirroja.. lo mas cerca del sado que haya estado en mi vida.
    Salud por estas hermosas criaturas del averno! Y muchas gracias a vos por compartir tantos datos interesantes sobre ellas.
    Un saludo!

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  10. La pelirroja de Crywolf es Lindy Booth. Lindy Booth es una actriz canadiense, que actualmente reside en Los Ángeles, California. Participó como Riley Grant en la serie de Disney Channel The Famous Jett Jackson y como Claudia en Relic Hunter.

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  11. Cómo hago para seguirte, para que lleguen las notificaciones a mi blog? no encuentro cómo :(

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    1. Zorra la de arriba! Y sí, ahora entiendo al color, más que a la persona, Ada Esmeralda...

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  12. Filoso y degustable relato,
    nos leemos.

    Saludos.

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  13. Este... ejem... los "gritos" de un culo no son precisamente lo mas erotico del mundo pero se entiende tu punto (y lo que vino despues no desentonaba con los gritos)

    Ok, suficientes referencias corporales

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  14. las pelirojas son nuestra debilidad

    sssssss

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  15. Hola carnal,

    gracias por pasar por mi humilde lugar.

    Esta padre el relato de lo que nos va identificando en cuanto a gustos o fetiches.

    Precisamente acabo de conocer a una chica terriblemente hermosa pero mucho mas joven que esta super guapa, muy simpatica y tiene el cabello con mechas como entre azul, casi morado....te entiendo perfectamente¡¡¡

    saludos y espero que escribas mas frecuentemente. Al igual que la diabla.

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  16. Se que estoy en tu lista de personas "non gratas" pero no importa, siempre me ha gustado la forma en la que escribes y esta no es la excepción, así que seguiré siendo tu fiel lectora.

    Saludos!!

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  17. olvidaste a esta sensual pelirroja

    http://2.bp.blogspot.com/_gESD1wkyrz8/S3dK31bZZPI/AAAAAAAAEoo/nupNUx0vRqY/s400/ponyo+conception.jpg

    y vaya que solo hace falta la mas minuscula chispa...........................

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  18. Hola, soy el autor del Blog Aquelarre, estoy muy liado con esta página que está en reformas, y además con una nueva página llamada INTROVÍDEO BLOG, para promocionar vídeos y canales de Youtube, además de INTROVÍDEO CINE, sobre estrenos del septimo arte en general, muy agradecido por tu buen comentario en Aquelarre es lo que me ha traido aquí, no pretendo hacer spam ni muchos menos, pero debo de hacerlo pués te quiero invitar a mis proyectos que seguro te van a venir bién, además de estas páginas soy propietario de una gran comunidad en google plus, si no la conoces estás invitiado, es para promocionar tus entradas, se llama COMMUNITY TRAFFIC-CLUB RETURN, sería un placer tenerte por allí, pues además de promocionarte te tendré en cuenta para poder leer tu interesante blog, en cuanto tenga más tiempo, ya pronto terminaré estos proyectos, también tenemos la misma comunidad llamada TRAFFIC-CLUB, en un GRUPO DE FACEBOOK también estás invitado compi,no lo dejes, pués como he dicho, nos conoceremos mejor, y conocerás a má blogeros, la comunidad de traffic-club se llama return, pues google plus me eliminó mi cuenta por spam, y tenía cerca de 1000 miembros aún sigue pero sola sin administración ni propietario pronto será eliminada, he tenido que empezar desde cero y crear otra con otra cuenta, en semanas ya cuenta con 100 miembros muy activos, y en facebook tenemos 3000, un saludo te espero no me falles, me gustó mucho tu opinión en Aquelarre, y la página en su reforma entre otras cosas habrá un sitio para críticos y colaboraciones sobre el género terror, un saludo amigo.

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  19. Vaya intensa que fue esta historia, pero aparte del asombro por como acaba el sexo con la pelirroja me di cuenta que tu hables de lo que hables, comics, critica social....lo haces interesante .... es un don que no cualquiera tiene.

    Saludos.

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