25 jun. 2014

"Todos te odian, y nunca respondes en serio"

Alexander Strauffon

A algunos les ha sucedido, y les resultará familiar lo que comentaré, el ser considerado el malo del cuento, el que todo lo contradice, el eterno inconforme. Una de las cosas más evidentes en el mundo es que la masa está comúnmente en el error, pero por fuerza de números y alimentada con el combustible de la falacia, la conducta o forma de pensar equivocada se convierte en la "verdad" socialmente aceptada.

Comencé con lo anterior dicho, porque ésta entrada es en respuesta a quienes han etiquetado de esa manera a un servidor y le han dicho además que no se le puede hablar en serio. Continuas afirmaciones de que soy un infantil, un ser que es odiado por todos y morirá solo, y sobre todo: alguien con quien no se puede hablar en serio, porque recurre a la burla, el sarcasmo, o la agresión.

¿Será? Bien, que no se diga que no se responde a todos, incluso a detractores. Ésta entrada no recurrirá a nada más que a recuerdos, pensamientos, y anotaciones de forma seria. Sin darle vueltas. Llegando a su final, y antes de finalmente irme, espero haya quedado en ella aclarado lo que hay por decir de conflictos con tal o cual grupo de personas, mis intenciones, y el desencadenamiento de cosas muchas veces fuera de mi control.

De los pleitos con ex-amistades exhibidos

La mejor escuela de lo que es la mentira siempre es la familia, y las amistades fallidas. No tanto o solo las decepciones amorosas, como algunos piensan. Nos duela o no admitirlo, toda persona que tratamos es parte de un sistema que en determinado momento puede ejercer su influencia de tal forma que le convierta en un traidor. Y así, la amistad se convierte en un puro acto de fe puesta a prueba. La mayoría de las veces decaen, pero -a diferencia del amor-, por una amistad genuina vale la pena hacer el intento.

Si tuviera que señalar la lección que me dejaron las personas mencionadas en esos pleitos y recuerdos non-gratos, es sobre todo el saber dar prioridad a uno mismo y su valor como persona antes que otras, particularmente cuando éstas te están fallando continuamente.

El sacrificio y creencia ciega de que una persona va a cambiar sus marcados defectos son errores garrafales que no tienen cabida en una relación de ningún tipo (amistad, amor, laboral... etc). Y a la vez, es importante recalcar que la capacidad analítica y sentido común son como músculos que debemos ejercitar y moldear sin descanso, pues son la única forma en que podemos movernos en un mundo de incertidumbres y lograr la cercanía a la estabilidad.

Jamás dudes en tomar una medida de rigor sobre un elemento que ha fallado en repetidas ocasiones. Pues es o tomar una decisión real, o permitir que continúe mermándose tu tiempo a la par que tus recursos. Llegado el momento de elegir, elígete a ti.

De los pleitos con religiosos, animalistas, activistas ecológicos, etc

¿Qué es lo que determina en qué lado de la línea estás, entre activismo justificado y fanatismo desagradable? Ante todo, una frase célebre muchas veces pronunciada y pocas veces meditada: "Entre los hombres como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".

Segundo, la etiqueta adecuada al momento de debatir, la cual compartí ya en una entrada anterior y con gusto incluyo aquí nuevamente:

Alexander Strauffon

Puedes ser partidario estudioso de algo, pero si recurres al enojo, presión, agresión, desprestigio y franca negación de lo que otro presenta como argumento, no puedes decir que es uno el que está mal si te deja de hablar y/o borra. Así sucedió con un caso particular:

Alexander Strauffon

Gente que sabe que estás diciendo lo correcto, y solo por molestar o por aferrarse a algo sin validez te da la contraria, puede andar por ahí de forma libre pero no estás obligado a tenerle cerca, ni agregado en listas, ni nada. Así sea alguien que conoces ya de mucho tiempo atrás. Tu derecho de filtrar es tan válido como el de ellos de seguir en su error.

¿Haberlo ejercido me vuelve el malo? Peores cosas vienen de quien desea dejarte como el idiota cuando de sobra sabe que tu argumento es válido, real, y comprobable.

¿Soy políticamente incorrecto y desagradable por las cosas que escribo, y el dejar salir lo que pienso y siento de forma directa y sin filtrar? Es posible; y es un mundo peligroso para quien se atreve a ser un hombre sincero. Pero eso no me detiene de hacerlo. No podría ser de otra forma. Y vaya que eso ha costado oportunidades económicas, profesionales, de expansión social, y cuanto más.

De las redes sociales, las actitudes de la gente en éstas, y la excusa "ES QUE NO ES EL MUNDO REAL"

Vamos aclarando algo: una red social, la que sea, es un medio de comunicación. No es un juego RPG (role-play) para andar diciendo que no es parte de la vida real. Es como decir "lo que he dicho en papel o por teléfono no fue en persona, por lo tanto no cuenta como real".

El hecho de que en vez de Juan Pérez, el individuo se haga llamar DarkPriest666 en redes no le exime de las consecuencias de lo que hace. Y si es su mente quien está dictando qué escribir en el teclado, ¿cómo decir que es un mundo de fantasía?

Las redes como Facebook, Twitter, etcétera; son regidas por algo que se observa de igual forma en el mundo del contacto personal directo: algunos son mentirosos, y otros son sinceros. Pero están siendo, a fin de cuentas, ellos mismos. Y en muchos casos es más real quien se expresa a través de ellas, por la libertad que la internet confiere al deseoso de dejar salir sus opiniones.

Por ello no dejará de parecerme absurdo lo que muchos hacen, de escudarse con eso. O también, otra cosa que en algunos Youtubbers de muchos seguidores se puede ver: para no afrontar consecuencias de sus opiniones en video, se refugian con advertencias como "FULANITO ES UN PERSONAJE Y TODO LO QUE DIGA NO DEBE SER TOMADO SERIAMENTE"

Vaya forma de echar por tierra la validez que sus observaciones pudieran llegar a tener. Qué miedo el suyo a decir "Sí, ese es en realidad mi sentir respecto al tema hablado". Pero vaya, esa forma de tirar la piedra y esconder la mano en la modalidad "yo advertí que esto no es real, soy un personaje y por lo tanto no es asi"

Es algo a lo que me he opuesto, y me ha ganado discusiones como otros tantos temas. En mi ser marco la diferencia. Yo SOY Alexander Strauffon, tan válido esto como el nombre oficial en mis identificaciones. Y lo que aquí en este blog he opinado sobre matrimonio, los niños, el futbol; es tan real como el hecho de que pienso, respiro, y vivo mientras escribo estas palabras. Los que no pueden admitir esto, válgame, da miedo siquiera confiarles algo trivial.

Siguiendo por la linea de las redes sociales, provocan cambios en gente que uno cree conocer. No soy el primero en experimentar una franca sorpresa al ver que, alguien con quien no tienes problemas, de pronto dice alguna barbaridad o insulto sobre ti. Y al confrontarle, no admite que lo que está haciendo es injustificado. Ya solo ellos saben si estaban borrachos o dopados cuando lo hicieron, o qué razón les hizo creer que debían soltar el "veneno verbal" de esa manera.

Un ejemplo de esto fue lo ocurrido en 2013. Todo comenzó cuando una amiga de la facultad publicó en Facebook una imagen, de un tipo con una playera. He aquí la imagen:


Mi comentario en su publicación fue que todo eso se traduce en: "Soy un inseguro sobreprotector machista que en vez de enseñar a mi hija a ser fuerte, inteligente e independiente, prefiero hacerla mi 'princesa' porque secretamente tengo deseos incestuosos hacia ella".

Mi opinión sobre ese tema se mantiene, pero no me desviaré, habrá tiempo de sobra para discutir el machismo y sobreprotección. El punto es que, al parecer se le llenó de arena la vagina tanto a mi conocida como a una amiga de ella. La desconocida amiga suya fue la primera en comentar: "Quisiera saber si el tipo este que comentó eso tiene hijas, de perdido".

Como si fuera un requisito para opinar o saber del tema, el tener hijas o no tener. Hasta ahi, nada fuera de lo común. El problema es que la tipa ésta, mi supuesta amiga de la facultad, contestó algo como "No tiene hijas ni está casado, y nadie lo quiere, por antisocial. Se va a morir solo, se está ganando de hecho que lo borre de mi face".

Ésta personita es alguien a quien, en tiempos de estudiante, defendí de las burlas de otros por su obesidad y su costumbre de vestirse como si fuera delgada y sexy. Por su voz agudisima y estridente, y su risa otro tanto. Ante muchas de las criticas a sus espaldas, fui yo quien salio a decir que no debian ser severos ni ojetes con ella. Agreguenle a eso otras cosas que hice por ella, de las que se olvidó también, por lo visto.

La mayoría de las ocasiones ignoro y dejo pasar hasta las peores calumnias y malas intenciones de la gente, lo tomo como naturaleza humana. En otras, se hace necesario dejar claro que hay una respuesta adecuada para cada agresión. Y ya sea con gente indeseable en el lugar de trabajo, o por fuera, aquí hay alguien que devuelve en proporción lo bueno y lo malo.

¿Que si me gusta eso? Claro que no. Si tuviera un perfil de gusto continuo por el conflicto, rumores y agresiones directas e indirectas, supongo me habría decidido por estudiar Derecho en vez de psicología y hacer algo de dinero con esa aparente suerte de acabar enmedio de pleitos por más que intente que no sea así. Pero, si de pronto la gente ve en un servidor a aquel con quien desquitarse lo que no pueden con sus parejas/familiares/jefes, pues discúlpenme, pero no soy árbito de estadio para aceptar tal cosa como si fueran gajes del oficio.

De paso mencionaré a quienes he borrado y les he dejado de hablar: en su mayoría es porque convenientemente ignoran hasta el momento de necesitar algo, los que le envuelven a uno en su historia y psicopatología pero a su vez desechan los consejos útiles que les das y jamás los llevan a la práctica, y tantos otros además de los del tipo que expliqué ya de forma detallada. No es culpa de Facebook ni otras redes, ni de la tecnología. Es de ese tipo de gente por dar rienda suelta a sus vicios de conducta, y culpa mía en gran parte, por solaparles y no poner un remedio radical antes.

Me acuerdo de cierta chica hipster de Blogger con quien llegué a llevarme bien y confiarle cosas, con quien también llegué a ir a la cineteca y a conocer su casa. Dejó de hablarme por no compartir sus opiniones radicales y hostiles basadas en un mal concepto de lo que el feminismo es, además de acusarme (este tipo de gente invariablemente se vuelve paranoide) de haberle ido a dejar comentarios anónimos de ataque. ¿Qué necesidad habría? De haberlos querido dejar, lo habría hecho sin esconderme. Pero bueno, se quedó con esa creencia.

Otra persona, también de Blogger, que se quejaba continuamente de todo y me buscaba para dejarlo salir; pero no hacía caso ni a lo más correcto por hacer: tomarse su medicamento recetado, pues padece de Parkinson. Mi error, al parecer, fue hacerle notar eso. Como no hizo caso, dejé de hablarle y me enteré luego de sus comentarios sobre mi.
A ésta persona le defendí incluso de un malcriado y parásito troll con un blog que calumniaba a otra gente inventando cosas al azar, y si hallaba algo verdadero aprovechable para sus burlas, lo explotaba. Pero al parecer, sin importar el defenderle o las horas empleadas en motivarle y darle ayuda, resulté incluso peor que ese troll. Como dije, qué conveniente para algunos el tener al chivo expiatorio a la mano.

Otra franca grosería que pensé no estaría presente en gente que respetaba y hasta admiraba, surgió en más de una persona en las redes sociales. Lo digo de nuevo: no es culpa de la tecnología y la internet, es de la gente que se escuda en ellas para dejar salir lo peor suyo. Ésta es una mujer a quien leía en el blog que inspiró la creación del mío, era una de los autores. Desde ese entonces le admiraba y le tenía agregada.

¿Con qué me topé? Con alguien que continuamente decía no tener tiempo de responder, no tener tiempo para nada, ser la persona más ocupada del mundo. ¿Les suena familiar? Esa gente miente. Todos, hasta celebridades y políticos, tienen tiempo libre. Que no sepan administrarlo o no cuentes en su lista es otra cosa. Al final, como esa grosería era continua y solo cuando algo le convenía se acercaba (como cuando escribió y publicó su libro de cuentos infantiles), le hice saber mi sentir y le borré.

Soy el malo, el berrinchudo, el necesitado de continua atención. Más de uno puede usar eso para referirse a mi. Nada más falso; el pedir la consideración y respeto que uno da no es un error. Y si la masa de gente cree que la interacción deshumanizada y miles de contactos diciéndose nada y haciéndose caso a medias son lo de hoy y lo más correcto, lamento discrepar. No acepto eso, y jamás lo haré.

Del por qué dejar de creer en el concepto de "grupo"

Alexander Strauffon

El lado inconveniente del grupo, al que muchos se precipitan, es aquel en el que los integrantes han dejado de dar todo de si y se convierte en un conjunto de justificantes para sus vicios, defectos, y carencias, en vez de un motor continuo que explote al máximo lo que cada integrante de este tiene de bueno por aportar.

Respondiendo a los que me han dicho que no reconozco mis errores, no tengo problema en admitirlos: soy alguien que se tomaba todo de forma muy intensa en dichos círculos que conformé, sobre todo aquel original del que hablé en una entrada de hace tiempo. Mi afán por conseguir la hermandad invencible, el sueño de todo aquel con gusto por la unión rayando en ser una cofradía, me llevó a reacciones intensas, y sí, exageradas.

Pero la intención no fue mala. Di todo por mejorar la vida de cada uno de quienes he tenido cerca, y creo que es algo que ninguno de estos podría negar si realizara un ejercicio de honestidad. Una pena si no se ajustaba mi forma de ser o pensar a sus otros amigos, o a sus propios gustos y aficiones. Y más pena aún que resultara preferible a su juicio hacer caso de quien llegó a decir "No te juntes con ese tipo ya más". Lamentable, pero a fin de cuentas, fue hecho en ejercicio de su libertad.

Vi de pronto al grupo, tanto en ámbito laboral como el social, algo que está siempre resbalándose por la pendiente de lo negativo. Algo que en vez de engrandecer al individuo le empequeñece y sacrifica. Un justificante al miedo de estar solo; un salto hacia una zona de comfortable en vez de una de crecimiento y verdadera evolución.

Y esa era la idea que tenía en ese círculo, esa "Familia" que una vez tuve, con amigos/compañeros que acabaron algunos diciendo en mi cara o mis espaldas que soy un estúpido y que por eso terminaré solo, otros que se atrevieron a lanzarse a los golpes contra mi, y otros tantos que tomaron lo que pudiera darles y se marcharon cuando fue posible.

La idea era encaminarnos a esa verdadera evolución, algo que se convirtiera en una empresa o negocio, en un equipo que inventase algo relevante y útil, o sencillamente un conjunto de personas que tuviesen experiencias únicas y enriquecedoras que valiera la pena convertirlas en un libro alguna vez. Esto, por supuesto, no sucedió.

Es ahí donde, como faro en la lejanía, apareció: El Individuo, el que no teme a las cosas que el Grupo sí. Y me vi eligiendo tal camino luego de lo accidentado e hiriente del anterior.

¿Qué tengo por decirles, si es que queda algo aún, a cada uno de esos que fueron grupo? No serán palabras agresivas. Tan solo, y va para cualquiera de ellos que llegase a posar sus ojos en este escrito: "Tú sabes lo que yo te decía, y lo que deseaba para ti".

El vicio

Alexander Strauffon

He ayudado a quien he podido, y no es algo que vaya a dejar de hacer. No es por obtener una recompensa divina o terrenal, tampoco para exhibirlo con fotos o relatando qué hice por quién. Basta el que me haya decidido a hacerlo, y que resultara bien.

Por supuesto, la ayuda no es fácil proporcionársela a uno mismo. Al contrario, el camino autodestructivo es el que usualmente tomamos porque no sabemos, no podemos ver o realizar, cosa distinta.

En el transcurso de los empleos mejor pagados que tuve fue alimentado mi vicio del alcohol como búsqueda de desensibilización. Otros alcohólicos o ex-alcoholicos saben de lo que hablo: es el refuerzo. Por supuesto que estaba consciente que ese dinero gastado en botellas y más botellas para usualmente estar bebiendo a solas se pudo haber utilizado en mejores cosas. Pero esto cae en el espectro donde no gobierna la razón.

En un intento por adquirir control y aplicar la razón de vuelta, tomé los fármacos psiquiátricos como el camino a seguir luego de destetarme por mi mismo del hábito excesivo de la bebida. Sin dejarla por completo, sin antagonizarla al grado de no poderla ver o probar eventualmente. ¿El problema? Cuando no podía ya ver un día sin tomar el puño de pastillas disponible.

Existimos en un mundo donde, mientras unos hallan fórmulas incorrectas pero efectivas de placer o euforia, otros estamos en el punto en que estando afuera queremos volver a casa, y al volver a casa pensamos en que quisiéramos volver afuera -sin saber a dónde-, afectados por la anhedonia que nos hace ya no hallar placer en las cosas, sino solo recordar cuánto placer solían proporcionarnos en el pasado. Hallamos alivio en lo que podemos.

Hasta aquí las palabras de éste que aquí escribe dando respuesta a esos comentarios de no hablar nunca de forma enteramente seria. Les estoy agradecido, como siempre, por leer.

...

19 comentarios:

  1. Caray, me identifiqué en más de un punto. No me han señalado tanto como a ti, pero a veces así me siento, como el bicho raro que no encaja...y creo que nunca encajaré, cosa que no me desagrada en absoluto.

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  2. Uno, sé que esto de contestar cosas por más que ora persona te diga que no lo hagas, uno termina haciendolo para sacarlo de si, me ha pasado, asi que comprendo el tenor de tu post.
    Dos, no todas realciones virtuales tienen que ser mucho más afines de lo que sencillamente son, meras relaciones superficiales (en el sentido de 'livianidad' o fragiles').
    Tampoco se puede juzgar como se llevan algunos videobloggers sus 'personajes' que solo lo hacen por entretener, ya si alguien quiere tomarse más en serio la labor de opinólogo o 'líder de opinión' pues también esta en su derech de expresarse como quieren.
    ¿Quiénes somos para decir a alguien como llevar su blog, videoblog, fanpage, etc?
    no sé si te pasa, pero si llego a ver que una persona esta lejos de pensar como yo, y que leerlo se hace dificil, como por ejemplo un blogger al que descubri machista y homofóbico, otro radical evangelista en contra de la unión civil gay, y otro con un super ego idiota, pues lo que prefiero es alejarme un poco, y ya esta. Dejo de leerlo, ya no lo sigo y fue.
    Asunto resuelto.

    También lo del sarcasmo cojudo, esa forma tonta de creerse superior tratando de minimizar a otro burlandose de él por algun motivo. De esos también me alejo porque es dificil tratar con gente de baja autoestima, que siempre va a querer ser (o pensar) que es superior a ti.
    Prefiero que crean que se sigan pensandose superiores a tener que estar discutiendo con ellos, es perder el tiempo.

    Y como 'un consejo hasta de un conejo' deja a la gente mala onda en paz, y sigue tu solo. Que más da. A mi me han dicho de todo, y también he tenido problemas con otros bloggers, lo único bueno de los trolls es que cuando te atacan, más te leen
    =)





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  3. Afirmativo. Siempre te recuerdo como la persona que cambió mi vida para bien, de quien más he aprendido hasta estos tiempos y de la que quiera o no, he de recordar en cada referencia que doy sobre opiniones de "librepensador"..

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  4. De las mejores cosas que me ha dejado "el mundo virtual" (leído con sarcasmo, por favor) fue encontrar un amigo como tú.

    Gracias Strauffon!!

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  5. Me gustó el texto y es probable que lleves gran parte de razón, mas discrepo totalmente en un punto, yo sí que creo que un nick de internet es un personaje, como Marlon Brando no era "El Padrino", es otro nivel muy diferente, cierto, pero el fondo creo que es comparable.

    Yo por ejemplo me llevo muy bien con mi suegra y sin embargo la pongo a parir abusando del tópico, es lo que hay, Dessjuest tendrá mucho de mí, no lo niego, pero es un personaje muy muy distinto a lo que soy en realidad.

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  6. @dessjust: pero lo que planteas es algo distinto y no comparable; un actor recurre a identidades creadas y situaciones creadas como parte de su trabajo. Aqui estamos hablando de gente que esta dejando salir su verdadero ser, sus verdaderas opiniones y sentir, y se escuda despues bajo el argumento "No, no. Yo usé un nick, asi que no soy responsable de ello".

    Si tu te manejas asi, es tu decision, y muy respetable. Pero creeme, con la mayoria de la gente se trata de sus verdaderos pensamientos y emociones... y francamente es incorrecto y absurdo que quieran luego negarlo bajo una excusa como esa, en vez de admitir responsabilidad.

    Acuerdate de aquellas personas que han arrestado por dar mensajes falsos de bomba por Twitter, o por otros comportamientos delictivos en las redes. Importa poco si se hacen llamar SexyBaby69 o JuanCamaney; se les hizo responsables de sus palabras, como debe ser.

    Parecerá extremo, pero creeme que ilustra mi punto. Y ya que abordaste el tema de los artistas, el nombre de muchos de ellos es un alter-ego a su vez... y en su papel de artistas bajo ese nombre resulto un Yo más autentico que el ser simple con el nombre de su acta de nacimiento.

    En resumidas cuentas: ¿Tu usas el nombre? Tu eres responsable de cuanto digas y hagas con ese y con los otros que manejes. Asi de sencillo.

    Saludos.

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  7. Eres el cliché del mamón pretencioso que le da demasiada importancia a sus propias opiniones, quien necesita tener una opinión bien "fundamentada" en razonamientos para cualquier tema y que los demás lo consideren listo por ello, no importa qué tan banal, intrascendente o estúpido sea el tema. ¿De verdad es tan importante discutir con alguien por la banalidad de sentir que una mascota puede ser su hijo? Suena como algo que podrían presentar en los programas de familias peleando con Carmen Salinas. Hasta los niños de primaria hacen eso con temas como la religión y el fútbol. Por eso no sorprende que no "creas" en conceptos como "lazos familiares" o "grupo social". No es que la gente te margine por ser "diferente". Es que eres tan insoportablemente creído y mamón que por eso te abren a la verga. Bájale a tu egotismo y deja de creerte el rarito alternativo "soy más listo que ustedes". Con razón estás sólo.

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  8. @Anónimo: Eres de los pocos trolls que, a pesar de venir a soltar basura y media de forma abiertamente agresiva y estúpida como también se nota que es tu personalidad, lo hiciste sin faltas de ortografía. Que te den una galleta en cualquier tienda, diles que me envíen la cuenta.

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  9. chinga tu madre puto strauffon creido. si les cagas a todos por algo es pinche treintañero pendejo que se quiere creer chavo

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  10. Muchas gracias por pasar por mi blog, honestamente no lei lo que escribiste pero ha de ser bueno para ser tan largo y tener tantos comentarios.

    Solo pasaba a agradecer tu interés por mi blog y mandarte un especial saludo desde mi oscuro pozo.






    rAWwWwWwr!!!

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  11. Ha de haber miles de razones psicológicas o psiquiátricas que motiven a la gente a rechazar y atacar a quien sencillamente vive su vida. Acostumbro a decir lo que pienso pero no a todos se los digo, es odioso dar explicaciones.

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  12. Nada mejor que vivir en la libertad de ser lo que somos y decir lo que pensamos les guste a los demás o no, a fin de cuentas, la razón solo se defiende con la razón.

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  13. Interesante este tema, creo que no estamos solos. A muchas personas lo que les falta es un poco de empatía, pero con el egocentrismo que los gobierna no hacen más que juzgarnos.

    Salu2.

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  14. bastante de acuerdo, es complicado ser parte de una sociedad cuando se es tan diferente...

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  15. za za za, zatanaz, zatanaz... za za za, zatanaz, zatanaz... za za za, zatanaz, zatanaz...
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  17. Jajaja, que jalada tu conversación de si los perros son sus hijos.

    En literatura existe algo llamado Metáfora (http://es.wikipedia.org/wiki/Met%C3%A1fora) y sirve para embellecer lo que se dice. Dudo mucho que las personas digan que sus mascotas son sus hijos porque crean que los hayan parido.

    Te falta calle!... digo literatura y empatía!

    Saludos
    Joako

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  18. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  19. Señor Strauffon, me acaba de tirar una leyenda, yo fui seguidor de ese blog en el que se inspiro para crear el suyo, una lastima. Por lo demás, concuerdo mucho en lo que escrbiste en este post, saludos

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