16 ago. 2015

El Wi-Fi no hace daño y no te está matando

El Wi-Fi no te está matando

Por: Alexiustoday

Hay parte de la prensa “independiente” y “ciudadana” que se ha dedicado a divulgar burradas pseudocientíficas, so pretexto de estar poniendo luz sobre las oscuras y malvadas intenciones tras las nuevas tecnologías. Un ejemplo de lo que les digo es ésta nota titulada “WI-FI: la muerte invisible que está destruyendo a la generación más joven en todo el mundo”.

En dicho artículo centran su argumentación en que la radiofrecuencia de los teléfonos móviles e inalámbricos, de las torres de telefonía móvil y de las redes WiFi emiten radiación que de una manera u otra, afecta a las personas que estén dentro de su rango de acción. ¿Tiene algún asidero válido y confiable la “denuncia” que hace este medio de comunicación? NO, ningún asidero empírico.

Para empezar, un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que “Las ondas de radiofrecuencia son campos electromagnéticos pero, a diferencia de las radiaciones ionizantes, como los rayos X o gamma, no pueden escindir los enlaces químicos ni causar ionización en el cuerpo humano”.

En dicho informe citan el que hasta entonces era el mayor estudio retrospectivo de casos y testigos en adultos realizado hasta la fecha, conocido como INTERPHONE, coordinado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), cuyo análisis de los datos internacionales combinados procedentes de 13 países participantes no reveló un aumento del riesgo de glioma ni meningioma con el uso del teléfono móvil durante más de 10 años.

Ahora bien, y dado que parte de esta prensa desconfía de la OMS, debo contarles que hay más estudios al respecto.

En Environ Health Perspectives señalan que la radiación de radiofrecuencia no tiene la energía suficiente para dañar directamente el ADN. Por lo tanto, los efectos genotóxicos, como mutaciones en el ADN o roturas de la cadena no están directamente relacionados con la exposición a la radiación del teléfono móvil.
Los resultados de estudios epidemiológicos hasta la fecha no dan ninguna evidencia consistente y convincente de una relación causal entre la exposición a radiofrecuencia y cualquier efecto adverso para la salud (doi: 10.1289/ehp.7306).

Se ha planteado la hipótesis de que los niños y adolescentes pueden ser más vulnerables a los posibles efectos sanitarios de la exposición a la radiofrecuencia del wi-fi y de teléfonos móviles que los adultos. Lo cierto es que aquello es falso, pues un estudio publicado en el Journal of the National Cancer Institute concluye que los niños y adolescentes usuarios de éstas tecnologías no tienen ninguna diferencia estadísticamente significativa en el riesgo de tumor cerebral en comparación con los no usuarios. Es más, el riesgo no aumentó con la duración del uso del teléfono móvil y tampoco era mayor el riesgo en las áreas del cerebro más cercanas a un teléfono móvil de mano. Por cierto, el estudio fue financiado con fondos públicos y de instituciones sin fines de lucro.

En el American Journal of Epidemiology se publica un interesante estudio sobre leucemia infantil en relación con campos electromagnéticos de radiofrecuencia. ¿Conclusión? Este estudio no encontró un aumento significativo en el riesgo de leucemia en los niños asociado con la exposición a la radiofrecuencia emitida por torres de transmisión. ni para señales de radios AM y FM/TV por separado; por lo tanto, el rango de modo de modulación y la frecuencia de la señal de radiofrecuencia no tuvo impacto en el riesgo de enfermedad. El estudio fue financiado por la Oficina Federal para la Protección contra las Radiaciones de Alemania, no por una empresa de telecomunicaciones.

Por si lo anterior no fuera suficiente, en British Medical Journal se publicó un estudio sobre la exposición materna a radiofrecuencia de telefonía móvil durante el embarazo y el riesgo de cáncer en su descendencia. ¿Conclusión? No existe una asociación entre el riesgo de cáncer y las estimaciones de la exposición de la madre a las estaciones base de telefonía móvil de la primera infancia durante el embarazo. El estudio fue financiado por el UK Mobile Telecommunications Health Research (MTHR) Programme, un organismo independiente creado para proveer fondos para la investigación sobre los posibles efectos en la salud de las telecomunicaciones móviles.

No es todo, en Pediatric Blood & Cancer publican otro estudio sobre tumores del sistema nervioso central en 3983 niños de 0-14 años de edad entre 1985-2006 en los registros nacionales de cáncer de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. No se encontró nada que asociara la prevalencia de dichos cáncer con las radiofrecuencias.

En un artículo que publica BMC Neurology se examina si el uso frecuente de estos medios (teléfonos móviles, ordenadores, televisión, consolas de videojuegos o escuchar música) podría tener efectos adversos sobre la salud, especialmente en dolores de cabeza. ¿Conclusión? no se observaron asociaciones consistentes entre la utilización de los medios electrónicos y los diferentes tipos de dolor de cabeza.

En una revisión publicada en Progress in Biophysics and Molecular Biology, en lo referente a los efectos en la salud de los campos de radiofrecuencia se señala que no existen datos empíricos que apoyen la noción de que los niños y los adolescentes sean más susceptibles a la exposición a radiofrecuencia.

En mayo de 2011, 30 científicos de 14 países se reunieron en el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) en Lyon, Francia, para evaluar la carcinogenicidad de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia. La nota sobre su trabajo fue publicado en The Lancet Oncology, el que cita muchos estudios con las variables relevantes a los mecanismos de la carcinogénesis, incluyendo genotoxicidad, efectos sobre la función inmune, genes y expresión de proteínas, señalización celular, el estrés oxidativo y la apoptosis. También se consideraron los estudios de los efectos posibles de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia sobre la barrera sangre-cerebro y en una variedad de efectos en el cerebro. Aunque no hubo pruebas de un efecto de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia en algunos de estos puntos finales, el Grupo de Trabajo llegó a la conclusión general de que estos resultados proporcionan sólo débil evidencia mecanicista relevante para el cáncer inducido por los campos electromagnéticos de radiofrecuencia en seres humanos.

En vista de la evidencia empírica válida y confiable vigente, de cuya auditabilidad e independencia no hay dudas, hemos de convenir que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia provenientes de la telefonía móvil, el wi-fi y otros, NO ES DAÑINA PARA LA SALUD.

Ojalá la información científica tuviera una distribución “viral” en internet tanto o más potente que las burradas de la pseudociencia y el sensacionalismo.

...

3 comentarios:

  1. Esta información científica no da terror. No se vuelve viral. Nada nuevo.

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  2. y este que?
    http://www.pathophysiologyjournal.com/article/S0928-4680%2814%2900064-9/abstract?cc=y=

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  3. o este otro
    http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006291X15003988

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