3 feb. 2016

Costumbres de la gente que ODIO mientras estoy comiendo

Coca Cola

Estar en paz al realizar cualquier actividad es importante, sobre todo si se trata de cagar, coger, y comer. Ah, pero como los imprudentes y cagantes no faltan, están listos para hacer algo que le incomode a uno y le impida disfrutar en paz. Y en cuanto a la comida, hay aquí algunas costumbres y conductas de otros que odio que hagan cerca de mi mientras estoy comiendo:

El del trabajo que va a preguntarte cosas a hora de comida

Esto pasa más en el Mundo Godinez. O sea, en las oficinas, el ambiente laboral de cuello blanco. Estás en chinga durante la primera parte del día, llega tu hora de comida, y cuando ya estás listo para tragar y beber y relajarte tantito, llega el hijo de su puta madre ahi contigo: "Oye disculpa, pero es que fíjate que Fulano de Tal, y el documento tal, y el reporte tal".

Lo peor es que si se analiza, nunca es algo que en realidad sea urgente. Siempre es algo que quieren hecho ya no porque sea crítico, sino porque no quieren que algún viejo rico culero (ya sea un jefe mayor, o un cliente) termine haciendo su berrinche. Y bien pueden arreglarlo ellos si se esmeran. Pero como son un montón de grises autómatas sin vida, dan por sentado que eres una máquina, que al ir a comer eres como un smartphone conectado con el cargador, y que no hay pedo si te interrumpen eso porque a fin de cuentas algo de batería te ha de quedar.

Ah, y aunque te salgas de la oficina a algún lugar cercano a comer, no te libras de esos cagantes. Porque lo que hacen es llamarte al celular.

El ignorante supersticioso con cosas de la mesa

Un mal que hasta estos días predomina es la asociación de comida y supersticiones. Si bien te va, te topas solo al tipo promedio que tiene esa creencia idiota de la sal. Ya saben, que le pides el salero o él te lo pide a ti, y para nada debe darse directamente de una mano a otra según él, porque eso es "de mala suerte". La mala suerte es que haya gente como esa, y uno los tenga que aguantar cerca.

Otros tienen costumbres más raras e insoportables que solo las comprendo y respeto si se trata de un factor psicológico ya identificado y/o diagnosticado por un profesional. Pero cuando no, prefiero incluso alejarme de esa mesa. Sobre todo alejarme de aquella costumbre supersticiosa sobre comida más castrosa de todas: los que rezan para dar gracias; y algunos hasta quieren que todos se tomen de las manos.

La parejita que está fajando casi tragándose en la mesa

Me acuerdo de una pareja que conocí hace ya muchos años. Que de hecho cuando cortaron terminé yo teniendo algo con la chica por un tiempo, hasta que me mandó a la mierda porque se fastidió de mi. Pero bueno, ese es otro tema. El hecho es que cuando ellos eran novios, y con todo y que la chica me parecía (obvio) de buen ver, era bastante desagradable que al estar comiendo en algún lugar, un restaurante o carne asada o lo que fuera, estuvieran los dos frente a mi o a un lado fajando de forma exhibicionista.

¿Han visto a esas parejas que no se miden y entre el beso y el lenguetazo de repente dejan los hilitos de baba cuando separan las bocas por un momento? Bueno, eran de esos. No mames, si tan caliente estás, no vayas a la tragadera y vete al motel. Y ya que te hagas descargado al punto que no quiere uno nada de eso de momento, ahora sí ve con los amigos. Incluso ayudará a tu apetito. Coño. En serio, no sean así.

El del tema trágico personal a cada rato

Ah, antes de que se piense que soy un culero, no es que diga que no deba hablarse de algo íntimo que afecta a tu amigo durante la comida. Muchas veces es el mejor momento. Yo mismo lo hago, y también escucho con gusto a quienes me cuentan sus cosas. Pero al que me refiero en esta categoría no es al que cuenta este tipo de cosas de vez en cuando, sino la persona que SIEMPRE, todos los días trae su tragedia y hasta el llanto a la mesa.

Hace muchos años, en uno de mis primeros trabajos, conocí a una chava que hacía eso. Tenía una relación disfuncional con un patán que le hacía escenitas y la zarandeaba y estaba al borde de llegar a una golpiza propiamente. Habían tenido ya escenas de los papás de la chava corriéndolo, una patrulla de la policía interviniendo en uno de sus pleitos a media calle, y otras cosas. ¿Cómo sé y recuerdo todo esto? Porque la infeliz lo platicaba TODO el día durante el turno de trabajo, y la hora de comida era algo asi como la Premier, la Feature Presentation de la más nueva ojetez del imbécil del novio.

Lo anterior venía con llanto, con las otras viejas del trabajo acercándose a abrazarla, y la repetición por MILÉSIMA vez de los mismos consejos, los cuales por supuesto no iba a acatar. Yo que usualmente no me llevo de forma tan íntima con compañeros de trabajo y en la mayoría de los lugares he sido de comer solo o nadamás con otra persona, en ese trabajo sí me llevaba muy bien con todo el equipo y comíamos juntos. Pero al contratar a esa mona y volverse una vampira de atención y lástima, el ambiente era tan desagradable y pesado a la hora de la comida, que terminé ya comiendo solo a diferentes horas.

El ladrón pica-comidas

Éste, en mi opinión, es el peor. Y la razón de que muchas veces tenga que quedar yo como el enojón y el ojete.

¿Recuerdan el capítulo de Friends en el que Joey dice lo molesto que es que le agarren su comida? Joey doesn't share food!; pues bueno, yo soy de la misma opinión.

Me emputa en serio que le dices a la otra persona, sea quien sea: "Pide con confianza, dime qué quieres" y te dice que no tiene hambre. Le insistes, le dices que mínimo alguna cosa pequeña, y dice que en serio no. Pero cuando ya tienes tu deliciosa comida y estás por devorarla, esa pinche alimaña humana piensa "Ah, está muy feliz. Deja le invado, le CONTAMINO, le DESTRUYO su platillo y su experiencia" y te sale con que quiere "nadamás una mordidita", o peor aún, mete los dedotes sin siquiera preguntarte.

Por múltiples razones, odio que lo hagan y digo que no. De igual manera, no quiero que me ofrezcan de lo suyo, aunque lo hagan nunca agarro del plato de otros.

Si eres uno de los que tiene esa costumbre, espero pierdas todos los dientes y aparte algo le suceda a tus papilas gustativas, y pierdas por completo el sentido del gusto. Lo mereces. No es que tengas hambre a la mera hora, lo que quieres es joder. Te gusta desestabilizar. Si ya dijiste que no querías nada, no estés chingando y deja comer en paz. Ese platillo NO es tuyo, ni una pizca de él. Punto.

¿Y a ti, lector? ¿Qué tipo de gente te incomoda a la mesa mientras comes?

...

20 comentarios:

  1. Jajajaja. Lo de las supersticiones me da un poco igual, siempre que no me pongan a rezar. Por ahí sí que no paso.

    Lo de las parejas magreándose lo veo más de adolescentes. Si llego a ver eso a esta edad no daría crédito a lo que veo (qué asco lo del hilillo de baba, por favorrrrrr).

    A mí tampoco me gusta que picoteen de mi plato. Sobre todo si es alguien con quien no tengo mucha confianza.

    La gente que siempre anda contando sus penas me pone muy nerviosa, ya sea en la comida o fuera de ella.

    Pero lo que más me desagrada es la mala educación en general. Masticar con la boca abierta, sorber la sopa, hablar de temas escatológicos mientras comen (esto último me desagrada siempre, pero comiendo me hace perder hasta el apetito).

    Besotes!!!

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  2. Muy bueno Reverendo. Honestamente yo prefiero salir antes, si es que voy a usar el comedor de la oficina, o de plano salir. No soporto o tolero tanta pendejez reunida en un solo lugar. Escuchar cientos de pendejadas al unísono, y todavía que les aplaudan, es inconcebible. En estas ultimas semanas me siento con un compañero que nos hemos convertido en Buleadores mal pedo, tanto que sabes que no eres bienvenido en el comedor. Me encanta tirarle al Papa con eso de que viene a México y le echo chiles para mole. De las religiones y sus fanáticos seguidores sin cerebro, los ineptos que no leen ni se instruyen y muchos temas más que creo son sensibles para los demás. Gracias por compartir.

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  3. jajaja vaya personajes, a mi me re-choca la persona negativa que solo trae tragedias a la mesa, ese que siempre se está lamentando por todo, hace que se me atore la comida y no haga digestión... te mando un saludo

    Susy

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  4. jajajaaj buenísimo. Para acabar con esa costumbre de que vengan a buscarte en el trabajo a la hora de comer, lo mejor es NO almorzar en la oficina. Hay que desaparecer e irse lo más lejos posible.
    Totalmente identificada con las demás situaciones, Alexander :-))
    Un abrazo

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  5. Jajajaja a como me reí con esto. Te lo juro que en mi cabeza pasaron todo tipo de situaciones así. Olvidaste al que hace ruido cuando come, otra de esas cosas taaaan molestas! Yo soy de las locas de la superstición pero solo tengo una y es algo que más bien es como recuerdo de mi abue, paso poquita sal por arriba de mi hombro, honestamente no se ni de cual hombro se tiene que hacer de acuerdo a los supersticiosos, pero yo lo hago como por ella. Si ella supiera que no se como se tiene que hacer correctamente ya me hubiera puesto esa mirada de pistola!

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  6. Yo por eso siempre como en soledad, asi nadie me molesta. Me cae bien gordo cuando es la hora de comida y llegan a hablar del trabajo, si ese es el momento de descansar y no hablar ni pensar en el trabajo.

    Saludos!!!!

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  7. A mí me molesta:
    * cuando hay totopos en la mesa y lo llenan de salsa pero directamente no con la cuchara y todavía lo vuelven a remojar.
    * La mayoría de los hombres no se lavan a las manos antes de comer.
    * Que anden usando el palillo enfrente de todos los que estamos en la mesa.
    * Que sean groseros con los meseros.
    * igual, que digan que no tienen hambre pero ahí andan pidiendo y pellizcando tu comida.

    Soy muy mamona a la hora de la comida.

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  8. Que bueno que yo no comparto hora de comida. Aunque lo que más me puede molestar, es que lleven comida más rica que la mía, porque se me antoja, ja!

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  9. Lo del trabajo... ni te cuento, menos mal que ahora para el refrigerio hemos hechos turnos, asi no nos atoramos :)

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  10. uy muchas. jajaja. la de la sal. la de la gorra que te la tienes que quitar porque estas en la mesa del "señor". la de gracias y el otro responde gracias dios. jajaja

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  11. Estoy de acuerdo con todo pero cagar,coger y comer no son lo único rico y relajado que debe uno tener en santa paz también Rascarse

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  12. Ahhhhh! También odio que alguien se juegue o limpie la nariz. Peor aún la suene y yo este precisamente comiendo :( 

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  13. La hora de comer es sagrada! Detesto a la gente que no para de hablar mientras come, es desagradabilísimo. La comida debe permanecer en la boca y, a ser posible, cerrada!
    Un saludo

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  14. La verdad es que a la hora de comer lo único que me incomoda es no tener que comer, a veces.

    Saludos.

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  15. El cabrón que me roba patatas fritas, con ese es con el que no puedo. ¡Maldito sea!

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  16. No digo que nada me moleste, al contrario, soy quisquilloso para casi todo. Pero en general, estoy de acuerdo con Jorge Ampuero, mientras haya que comer no veo por qué quejarme de cualquier otra cosa.

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  17. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  18. odio ver a la gente sudando mientras come jjja ya sé, soy una amargada pero es que me pongo enferma xD

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  19. ¡AAAAARGGGHHHHH! ¡Todos los que piden una "mordidita" se merecen recibir por lo menos una mordidita! ¡Pero de hombre lobo y a la yugular!

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    Respuestas
    1. Otros cagantes:

      - Los de la "mordidita" merecen volver a ser mencionados, como no
      - Los que ordenan las ultimas 3 cenas de Denethor y luego quieren dividir la cuenta
      - Los que vuelven a meter el fritote o la galletota todo baboseado en la salsa o en el dip
      - Los que no se lavan las manos antes de comer
      - Los que no se lavan las manos despues de comer, y dejan todo lo que tocan oliendo a fritada
      - Los que piden una cosa, les traen otra, y no tienen les oeufs de reclamar
      - Los que no quieren hablar de otra cosa que no sea lo maravilloso que es su hijo o nieto.
      - Las parejas que se alimentan el uno al otro comida en la boca
      - Los que le dejan "pescados" al refresco (x5000000 si no es de ellos)
      - Los que se la pasan picando papas de tu plato como si fuera de ellos
      - Los que se la pasan hablando por celular
      - Los que dejan que sus guercos corran por doquier y molesten a la gente mientras ellos fingen demencia

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